Restaurante Milagros, un placer en la costa de Bizkaia

Un día de invierno, huyendo del mundanal ruido, recorrimos parte de la costa de Bizkaia y recalamos en Uribe Kosta, en cuya comarca se encontraba el Restaurante Milagros, ubicado en el pequeño pueblo de Barrika, frente al mar Cantábrico.

Uribe Kosta

Uribe Kosta

Un gran cactus metálico junto al aparcamiento de tierra, nos indicaba el lugar exacto de nuestro destino, situado junto a la carretera que unia Sopela y Barrika. El edificio estaba rodeado de una zona ajardinada con mesas y hamacas.

Exteriores del Milagros

Exteriores del Milagros

Al cruzar la puerta nos encontramos en un espacio acristalado, amueblado con sofás, sillas y mesas de estilo vintage, donde se podía beber o comer algo en un ambiente muy relajado. Al fondo se vislumbraba una pequeña barra, donde oficiaba la responsable de preparar las especialidades de sushi al momento. En el centro, destacaba un púlpito, donde un Dj pinchaba sus sesiones de música vanguardista creando una atmósfera especial.

Salón del Milagros

Salón del Milagros

Subiendo varias escaleras se accedía a la zona de la barra y el comedor, que simulaba la estética de una cantina mexicana, con imágenes de santos, calaveras y vírgenes sobre unas paredes con colores llamativos.

Salón de la entrada

Salón de la entrada

No era de extrañar que haya servido de inspiración al escritor César Pérez Gellida para situar parte de la trama de su trilogía literaria compuesta por “Memento mori“, Dies Iraey Consummatum est‘, donde aparecían descritos varios personajes, sentados en una de las mesas del Restaurante Milagros.

Comedor del Restaurante Milagros

Comedor del Restaurante Milagros

Este local se ha convertido en un referente a la hora de tomar una copa o de reunirse alrededor de una mesa para degustar unos platos de cocina fusión de calidad en un ambiente relajado y con un servicio cercano y profesional.

Nos acomodamos en una mesa junto al enorme ventanal, desde el cual se podía apreciar a lo lejos, el cielo gris que contagiaba su color al mar embravecido.

Comedor

Comedor del Restaurante Milagros

Un simpático camarero nos acercó la carta y mientras la repasabamos pedimos una botella de Itsasmendi (13€) vino blanco con toques dorados y un sabor suave y afrutado de la DO Bizkaiko Txakolina.

Txakoli Itsasmendi

Txakoli Itsasmendi

 

Comenzamos nuestro viaje gastronómico por el mundo con unos TotoposNachos (10€) de elaboración casera sobre tres quesos fundidos, acompañados por un delicioso guacamole y un chile chiplote con su toque picante. Muy buenos.

Totopos o Nachos del Restaurante Milagros

Totopos o Nachos del Restaurante Milagros

Sin dejar los sabores mexicanos, probamos la Sincronizada (10€) de jamón y queso cheddar con una salsa picantita, que animaba cada bocado.

Sincronizada de jamón y queso

Sincronizada de jamón y queso

Continuamos nuestro picoteo internacional dando un salto hasta las costas del Japón con un Sushimix (16€), una degustación de 10 piezas de sushi elaboradas al momento por una chica oriental que elegía a su criterio entre diferentes tipos de makis y nigiris. De los mejores que hemos probado.

Sushimix del Restaurante Milagros

Sushimix del Restaurante Milagros

La siguiente elección fue el Cangrejo sin cascara (13€) con papines, tomate confitado, caviar de fruta de la pasión y ensalada de algas. Era una nécora muy bien preparada que sorprendía por su textura, conseguida cuando muda la piel y su cáscara se reblandece. Muy jugosa y bien acompañada por una cama de dos tipos de algas muy sabrosas, el punto ácido del caviar y el dulzor del tomate confitado. Una mezcla muy conseguida entre el sabor del marisco del Cantábrico y los aires orientales.

Cangrejo sin cáscara

Cangrejo sin cáscara

Seguimos sumergidos en Oriente y probamos el Butterfish o Pez mantequilla (16€), marinado en miso de lima, con hueso de yuca y trazo de yuzu. Un pescado con un gusto muy particular reforzado por el sabor del miso japonés. Venía en taco con una textura tersa y en su punto justo de preparación. Todo un clásico de este local de comida fusión.

Pez mantequilla

Pez mantequilla

Después de acostumbrar el paladar al gusto oriental, dimos un salto y nos sumergimos de nuevo en la cocina mexicana con el Takito de ternera y verduritas a la plancha (11,50€). Una especialidad muy bien presentada y con un sabor muy delicado, huyendo de los tópicos de este tipo de cocina americana. Los trocitos de carne estaban jugosos y combinaban a la perfección con las verduritas, todo ello enrollado en un suave envoltorio elaborado con harina de maíz.

Takito de ternera y verduritas

Takito de ternera y verduritas

Para finalizar este paseo, endulzamos el paladar con el Volcán de chocolate con dulce de leche y heladito casero de guanábana (7€). El bizcocho relleno de chocolate caliente explotaba en la boca junto al dulce de leche y solo se aplacaba el calor con el frescor del helado de Guanábana, fruta muy preciada por sus efectos contra el cáncer y que recordaba al sabor de la chirimoya. Exquisito y recomendable.

Volcán de chocolate

Volcán de chocolate

El Restaurante Milagros, se ha hecho un hueco en el panorama gastronómico con su apuesta basada en una cocina de fusión de calidad, en un ambiente acogedor e informal, junto a la costa de Barrika.

Terraza del Restaurante Milagros

Terraza del Restaurante Milagros

Restaurante Milagros

Carretera Barrika a Sopela 1, Barrika, Bizkaia

Teléfono: 946 77 02 35

 

Texto: Txema Aguado

Fotografía: Esther Saiz

Deja un comentario