Llanes, playas, arte, gastronomia y dulces en la costa asturiana

Un domingo de otoño con el cielo encapotado, nos acercamos hasta la Villa de Llanes, una localidad situada en la costa asturiana, con muchos atractivos entre los que destacaban sus numerosas calas y playas de fina arena a lo largo de sus mas de 30 kilómetros de costa.

Comenzamos nuestro recorrido en el Barrio de Barro, visitando la Playa de Barro, un pequeño arenal protegido por grandes rocas que componían formas caprichosas.

Playa de Barro, Llanes

Playa de Barro, Llanes

Era una playa tranquila protegida de las corrientes por el cerro El Pino y la Isla Ramón , que la separaba de la pequeña cala llamada Playa de Sorraos.

Playa de Barro, Llanes

Playa de Barro, Llanes

Después nos desplazamos hasta la Ría de Barro para contemplar la curiosa Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro y su viejo cementerio, situado junto a la Ensenada de Niembru o Niembro, componiendo una estampa preciosa tanto con la marea baja, como con la marea alta, rodeada de las aguas de la ría en esta zona de la Dársena del Bao.

Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro

Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro

Posteriormente cruzamos el núcleo urbano del Barrio de Niembru y nos dirigimos hacia el oeste, llegando hasta la impresionante Playa de Torimbia, un extenso arenal salvaje en forma de media luna que disponía de un mirador para contemplar la playa al completo.

Playa de Torimbia, Llanes

Playa de Torimbia, Llanes

Bajamos andando por una empinada pista que nos permitió acceder a la playa de fina arena donde convivían los bañistas con sus trajes de baño y los nudistas. Paseamos por la orilla disfrutando de la belleza de este paisaje de la costa de Llanes.

Esther en la Playa de Torimbia, Llanes

Esther en la Playa de Torimbia, Llanes

Después de esta pequeña excursión nos dirigimos al centro de LLanes y aparcamos el coche en un aparcamiento junto a la Playa del Sablón. Nos dirigimos andando hacia el coqueto puerto de Llanes, repleto de embarcaciones de recreo y de barcos de pesca.

Puerto de Llanes

Puerto de Llanes

Paseamos hasta llegar al final del malecón, a lo largo del cual estaban ubicados ” Los Cubos de la Memoria” , unos enormes bloques de hormigón pintados por el artista vasco Agustin Ibarrola, que se habían convertido en un icono de esta localidad asturiana.

Espigón de Llanes y la Playa del Sablón

Espigón de Llanes y la Playa del Sablón

Los cubos estaban decorados con imágenes y colores muy vistosos que daban un aspecto mas visual a estas moles de hormigón que protegían de los temporales la entrada del puerto de LLanes.

Cubos de la Memoria de Llanes

Cubos de la Memoria de Llanes

Desde el final de la escollera disfrutamos de unas maravillosas vistas. Por un lado estaba el Faro de San Antón, situado en un cerro a la entrada del puerto, que escondía la cala urbana de Playa de Puerto Chico o Puertu Chicu. Por detrás aparecía la silueta de la Ermita de la Virgen de la Guía.

Faro de San Antón, Playa de Puerto Chico y Ermita de la Virgen de la Guía. 

Faro de San Antón, Playa de Puerto Chico y Ermita de la Virgen de la Guía.

A continuación se apreciaba la Playa de Toró, un precioso arenal salpicado con rocas situado muy cerca del centro de Llanes.

Playa de Toró, Llanes

Playa de Toró, Llanes

Mirando hacia la izquierda, desde la escollera, se apreciaban el saliente rocoso de Punta del Guruñu y el Mirador de San Pedro, que protegían la Playa del Sáblon de la fuerza del mar.

Playa del Sablón y Mirador de San Pedro

Playa del Sablón y Mirador de San Pedro

Para obtener otra vista de Llanes, salimos del puerto en dirección a la Playa del Sablón  y ascendimos hasta el Paseo de San Pedro, situado en lo alto de un cerroque bordeaba la costa.

Playa del Sablon

Playa del Sablon

Desde un viejo mirador divisamos de nuevo el malecón del puerto protegido por los cubos pintados, la Playa del Sablón y el casco antiguo de Llanes, rodeado por la vieja muralla.

 

Recorrimos un pequeño tramo del Paseo de San Pedro, que discurría a lo largo de la costa con unas vistas espectaculares, destacando al fondo el Islote Palo de Poo.

Paseo de San Pedro de Llanes

Paseo de San Pedro de Llanes

 

De sidras

Después bajamos de nuevo a la Playa del Sablón y desde allí entramos en el casco antiguo amurallado de Llanes caminando por sus calles adoquinadas repletas de edificios con mucha historia.

Llegamos hasta la Plaza Parres Sobrino, donde había varios establecimientos hosteleros con terrazas. Nuestra intención era tomar unos culines de sidra antes de comer, por lo que entramos en la Sidreria El Cuera y pedimos una botella de sidra Sopeña (3€), sidra con D.O.P. de Villaviciosa, elaborada exclusivamente con manzana asturiana, acompañada por una tapina de anchoa en aceite, que estaba muy rica.

Sidra Sopeña

Sidra Sopeña

Salimos del local y entramos en la Sidreria La Llosa, donde descubrimos una terraza cubierta en el interior del local con vistas al “Riveru”, pequeño arroyo que cruzaba Llanes en dirección al mar. Se estaba muy a gusto y pedimos una botella de sidra Trabanco (2,50€) acompañada con una tapa de empanadillas.

Sidra Trabanco

Sidra Trabanco

Bajamos hasta el cauce del riveru y nos aposentamos en la terraza del Restaurante Campanu, situado en el Paseo de la República nº 7, junto al pequeño arroyo. Pedimos una botella de sidra Trabanco acompañada de una tapa de tortilla de patatas. En este local se servían buenos platos elaborados con productos asturianos de calidad.

Llegó la hora de comer y la oferta de restaurantes en Llanes era enorme. En otra ocasión disfrutamos de los platos con estrella michelin del Restaurante El Retiro, ubicado en el Barrio Pancar, donde el cocinero  Ricardo González Sotres oficiaba con maestría.

Comedor en la antigua bodega de El Retiro

Comedor en la antigua bodega de El Retiro

Restaurante Siete Puertas

Volvimos al casco histórico y nos topamos con el Restaurante Siete Puertas, situado en la calle Manuel Cue nº 7. Era un local que hacía esquina y disponía de una terraza acristalada ubicada en la Plaza de la Magdalena. Nos acomodamos en este cenador y parecía que estábamos en mitad de la plaza, resguardados del frio y viendo el bullicioso ambiente de la calle.

 

 

Este domingo ofrecían 3 menús especiales de 12,50€, 22€ y 30€. Viendo la composición de los mismos, optamos por el menú de 12,50€ por persona. Aconsejamos ir pronto a comer, ya que suelen dejar de ofrecer el menú de 12,50€ durante el servicio de comidas, quedando solo las otras dos opciones.

En el precio estaba incluida la bebida y nos decantamos por el  vino blanco Brincadeiro embotellado en Galicia sin denominación de origen, acompañado por un entremés de puding de cabracho que estaba muy suave.

 

De primer plato elegimos los Crujientes de marisco “Kikas”, unos saquitos de pasta brie rellenos de una bechamel fina con marisco y las Verdinas con carrilleras, unas pequeñas fabes asturianas de color verde que estaban muy bien cocinadas y con un sabor muy conseguido.

 

De segundo pedimos la Lubina a la plancha de ración, muy rica y la Cinta de lomo con block de foie al Pedro Ximenez que se presentaba como una pequeña montaña de carne coronada por el foie y regada por un vino dulce. Buena combinación.

 

El punto dulce lo pusieron los Profiteroles con chocolate y una Tarta helada con chocolate, ideales para finalizar la velada con un buen sabor de boca.

El servicio de mesa fue muy ágil y profesional y los platos estaban correctos siendo la relación calidad-precio excelente. Una buena opción para comer un domingo en Llanes, a un precio asequible.

 

Confitería Vega

Antes de marcharnos de LLanes, nos dirigimos a la Confitería Vega, una pastelería centenaria regentada por la tercera generación familiar, situada en la calle Mercaderes nº 10.

Confitería Vega

Confitería Vega

Teníamos buen recuerdo de nuestro anterior visita a este establecimiento en la víspera de la festividad de reyes, donde compramos un roscón de reyes diferente a los tradicionales, ya que la base estaba compuesta de almendra y hojaldre. En esta ocasión nos decantamos por un trozo de la Tarta Vega, una especialidad de la casa que elaboraban todo el año con una base de bizcocho y almendras que estaba deliciosa.

Tarta Vega

Tarta Vega

Además, entre la gran cantidad de productos expuestos nos decidimos por las especialidades clásicas y compramos un Carbayón (2,40€) dulce típico de Oviedo, una Florentina (1,20€) pasta de almendra con frutas y chocolate y un Casadielles (1,40).

 

 

Un domingo perfecto en la villa asturiana de Llanes, disfrutando del paisaje, la sidra, la gastronomía, el arte y los dulces tradicionales de este enclave con encanto de la costa oriental de Asturias.

Texto: Txema Aguado

Fotografía: Esther Saiz y Txema Aguado

4 comentarios en “Llanes, playas, arte, gastronomia y dulces en la costa asturiana

  1. Fuimos a este restaurante en base de esta recomendación y nos gusto muchísimo. Calidad-precio immejorable, incluso muy inesperado.

    Nota: Cuando salimos, vimos que el papel con el menu de 12,50€ lo habian quitado de los 2 sitios donde estaba puesto al entrar, quedando solo los de 22€ y 30€. ¿Será que el número de menus a 12,50€ esta limitado…?

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