Un día en Oviedo, entre estatuas, edificios históricos y sidrerías

Oviedo es una ciudad que se deja recorrer con facilidad y oculta en sus calles muchos atractivos para el visitante. En nuestro caso pasamos un día en Oviedo descubriendo algunos de sus rincones. Además, probamos la gastronomía asturiana y contemplamos algunas de las más de 100 estatuas repartidas por la ciudad, un auténtico museo al aire libre.

Un día en Oviedo
Un día en Oviedo

Un día en Oviedo

Comenzamos el recorrido por Oviedo en el paseo peatonal de la Avenida de la Fundación Príncipe de Asturias, rodeados de fuentes, mientras  nos dirigiamos hacia el edificio de la estación.

Un día en Oviedo
Un día en Oviedo

Enseguida aparecieron a nuestra izquierda los restos del Acueducto de los Pilares, construido en 1534.

Acueducto de los Pilares de Oviedo
Acueducto de los Pilares

Más adelante llegamos a una plaza presidida por la escultura “Hombre sobre delfín” de Salvador Dalí.

Estatua “Hombre sobre delfín” de Salvador Dalí
Estatua “Hombre sobre delfín” de Salvador Dalí

 

Calle Uria de Oviedo

Después descendimos por una escalera mecánica en dirección a la Calle Uria, una de las arterias comerciales de la ciudad, que contaba con edificios muy vistosos.

Un día en Oviedo
Un día en Oviedo

Aprovechamos el paseo para realizar algunas compras y nos fuimos incorporando a las calles adyacentes. En la Calle Palacio Valdés nº 15 nos sorprendió la estatua de Tino Casal realizada en bronce por Anselmo Iglesias Poli, inaugurada en abril de 2019.

Estatua de Tino Casal en Oviedo
Estatua de Tino Casal en Oviedo

Más adelante, en la Calle Milicias generales, nos topamos con la estatua de Woody Allen realizada por Vicente Santarúa.

Estatua de Woody Allen en Oviedo
Estatua de Woody Allen en Oviedo

Después volvimos a la Calle Uria y llegamos al Parque de San Francisco, uno de los pulmones verdes de Oviedo. Continuamos bordeando la parte baja del Parque de San Francisco por el Paseo de los Álamos sobre el suelo de mármol decorado con un mosaico realizado por Antonio Suarez.

Mosaico del Paseo de los Álamos de Oviedo
Mosaico del Paseo de los Álamos de Oviedo

Al final del paseo llegamos hasta la estatua de “La Maternidad” o “La Encarna con Chiquilín” de Sebastián Miranda. Desde allí, se veía la Plaza de la Escandalera con sus imponentes edificios, como el de CajAstur, famoso por su reloj, que hacía sonar el «Asturias patria querida».

Estatua de “La Maternidad” o “La Encarna con Chiquilín”
Estatua de “La Maternidad” o “La Encarna con Chiquilín”

Campo o Parque de San Francisco

Pero antes de cruzar la calle volvimos hacia el Campo o Parque de San Francisco. En primer lugar pasamos junto al Monumento a José Tartiere, uno de los artífices de la industrialización asturiana, realizado por Víctor Hevia y Manuel Álvarez.

Monumento a José Tartiere
Monumento a José Tartiere

Luego entramos al Parque de San Francisco y paseamos por sus jardines contemplando sus esplendidos árboles, que formaban un jardín botánico.

Parque de San Francisco de Oviedo
Parque de San Francisco de Oviedo

 

Estatuas de Mafalda y de otros personajes

Muy pronto nos encontramos con la estatua de “La Torera” realizada por Mauro Alvarez en honor a la fotógrafa Josefa Camil.

Estatua de “La Torera” de Oviedo
Estatua de “La Torera” de Oviedo

Después nos encaminamos hacia un estanque, donde nos encontramos con la figura de “Mafalda” hecha por Pablo Irrgang.

Estatua de “Mafalda” en Oviedo
Estatua de “Mafalda” en Oviedo

Además, muy cerca estaba la escultura de “La Maternidad” de Félix Alonso Arena.

Estatua de “La Maternidad” en Oviedo
Estatua de “La Maternidad” en Oviedo

Continuando nuestro paseo descubrimos los restos de la portada de la Iglesia de San Isidoro, que se trasladaron a este parque en 1925.

Arco de la portada de la Iglesia de San Isidoro
Arco de la portada de la Iglesia de San Isidoro

Además el actual parque fue en su día el huerto y los jardines del Convento de San Francisco.

Parque de San Francisco de Oviedo
Parque de San Francisco de Oviedo

Sidrería La Gran Via

Finalmente atravesamos el parque y llegamos a la parte superior y salimos a la Plaza General Ordoñez.  En nuestra visita de un día en Oviedo no podía faltar la parte gastronómica.  Por lo tanto, nos dirigimos a la Sidrería La Gran Vía, en la Avenida de Galicia 3, un local  fundado en 1892, que mantenía la esencia de las antiguas sidrerías de la ciudad.

Sidrería La Gran Via de Oviedo
Sidrería La Gran Via de Oviedo

El ambiente era muy familiar y los camareros conocían a la mayoría de los clientes que llenaban el local. Nos acomodamos y pedimos una botella de sidra Juanin (2,70€) que un amable camarero nos escancio en varios “culines”. Además probamos un Centollo que estaba lleno y con muy buen sabor.

Casa Gloria de Oviedo

Después de este aperitivo nos dirigimos a Casa Gloria, en la Calle Cervantes 24. Este restaurante estaba regentado por Esther y Nacho Manzano, unos inquietos cocineros asturianos con varios establecimientos con estrellas michelin. 

 Casa Gloria de Oviedo
Casa Gloria de Oviedo

Cuando entramos comprobamos que el local era muy acogedor, con una decoración moderna y guiños a la tradición asturiana. Nuestra intención era degustar sus platos más representativos, basados en la cocina asturiana. Además algunos se podían pedir como tapa, media o ración entera.

 Casa Gloria de Oviedo
Casa Gloria de Oviedo

Para maridar esta ocasión nos decantamos por una copa del cava catalán Maria Casanova brut de brut (2,50€). Mientras repasábamos la carta, nos trajeron a la mesa el pan (1,25€/persona) acompañado de unas aceitunas y un delicioso AOVE.

Platos asturianos puestos al día

Comenzamos esta velada gastronómica con una Tapa de croquetas de jamón Casa Marcial (4,50€), suaves y delicadas.

Tapa de croquetas de jamón Casa Marcial
Tapa de croquetas de jamón Casa Marcial

A continuación degustamos una Fabada asturiana (18€) elaborada con unas fabes de calidad muy bien cocinadas.

Fabada de Casa Gloria
Fabada de Casa Gloria

El siguiente plato fue el Arroz con pitu (18€) otro de los platos estrella de la cocina de Nacho Manzano.

Arroz con pitu de Casa Gloria
Arroz con pitu de Casa Gloria

Finalizamos con una deliciosa Torrija con helado de vainilla (6,50€).

Torrija con helado de vainilla
Torrija con helado de vainilla

Uno de nuestros objetivos durante nuestra estancia de un día en Oviedo se cumplió a la perfección.

Carbayón de Oviedo

Salimos del local y volvimos paseando hasta el Campo o Parque de San Francisco. Después de cruzarlo llegamos de nuevo al Paseo de los Álamos. Desde allí se apreciaban los edificios que rodeaban la Plaza de la Escandalera.

Reloj de CajAstur
Reloj de CajAstur

Además en el inicio de la Calle Uría encontramos una placa conmemorativa en recuerdo al famoso roble o carbayón, que fue derribado en 1879, para ensanchar esta calle. Curiosamente los ovetenses también son conocidos como carbayones en memoria de este árbol tan importante en Asturias.

Plaza de la Escandalera

Después cruzamos la calle Uria y entramos en la Plaza de la Escandalera, donde se encontraba la famosa escultura «La Maternidad» de Fernando Botero.

Escultura de "La Maternidad" de Fernando Botero
Escultura de «La Maternidad» de Fernando Botero

Además, estaba acompañada por el Conjunto escultórico «Asturcones» de Manolo Valdés.

Teatro Campoamor

Después nos aproximamos hasta el cercano Teatro Campoamor, epicentro cultural de la ciudad y sede de los Premios Principe de Asturias.

Teatro Campoamor de Oviedo
Teatro Campoamor de Oviedo

Aquí también había varias esculturas como la de «Esperanza caminando» de Julio López Fernández y «La Bailarina» de Santiago de Santiago.

Además, muy cerca se encontraba la conocida escultura «Culis Monumentalibus» de Eduardo Úrculo».

Escultura "Culis Monumentalibus" de Eduardo Úrculo"
Escultura «Culis Monumentalibus» de Eduardo Úrculo»

También, en el lateral derecho del Teatro Campoamor, estaba ubicada la estatua de la «Pensadora» de Jose Luis Rodríguez.

Estatua de la "Pensadora" en Oviedo
Estatua de la «Pensadora» en Oviedo

Antes de abandonar esta plaza del teatro inmortalizamos el singular edificio, donde se ubicaba el Opera Café de Oviedo.

Ópera Café de Oviedo
Ópera Café de Oviedo

Después volvimos a la Plaza de la Escandalera y tomamos por la Calle San Francisco en dirección al Casco histórico o El Antiguo de Oviedo, como se conoce popularmente.

 

Edificio histórico de la Universidad de Oviedo

En el inicio de la calle estaba el edificio histórico de la Universidad de Oviedo. Junto a su puerta se hallaba la escultura «Mujer sentada» de Manolo Hugué.

Cuando entramos al edificio nos sorprendió su coqueto patio interior, presidido por la estatua de Fernández Valdés Salas, realizada por Cipriano Folgueras.

Patio de la Universidad de Oviedo
Patio de la Universidad de Oviedo

Plaza Porlier

Luego nos encaminamos hacia la Plaza Porlier, donde estaba el Palacio del Conde de Toreno, actual sede del Real Instituto de Estudios Asturianos.

Palacio del Conde de Toreno de Oviedo
Palacio del Conde de Toreno de Oviedo

Además en esta plaza se encontraba una de las primeras esculturas instaladas en Oviedo. Es decir, la estatua «El Regreso de William B. Arrensberg» de Eduardo Úrculo.

Antes de abandonar la plaza pasamos junto al Palacio de Camposagrado, sede actual del Tribunal Superior de Justicia de Asturias.

Palacio de Camposagrado
Palacio de Camposagrado

Plaza de la Catedral de Oviedo

Continuando nuestro paseo por el Casco histórico llegamos a la Plaza de la Catedral, presidido por la Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo, de estilo gótico.

Catedral de Oviedo
Catedral de Oviedo

Además en esta plaza se encontraba la estatua de «La Regenta», realizada por Mauro Alvarez Fernández, en honor a Leopoldo Alas Clarín. Este escritor ambientó algunas partes de su famosa novela en Oviedo, nombrándola como Vetusta.

"La Regenta" en Oviedo
«La Regenta» en Oviedo

Museo de Bellas Artes de Asturias

También se encontraba el Museo de Bellas Artes de Asturias, de entrada  gratuita, que albergaba obras de grandes artistas como Miró o Picasso. El Museo constaba de 3 edificios y el más próximo era el Edificio de la Ampliación, donde estaban las obras del siglo XX y XXI.

Pegado a este edificio se encontraba la Casa de Oviedo-Portal edificada en 1660, donde se encontraban las obras del siglo XIX.

Casa de Oviedo-Portal
Casa de Oviedo-Portal

Además los tres edificios estaban conectados por el interior y siguiendo el recorrido llegamos hasta el Palacio de Velarde (1765), que albergaba las obras del siglo XIV al XIX, destacando el «Retrato de Jovellanos en el Arenal» de Goya.

Mercado y Plaza del Fontán

Cuando salimos del museo nos dirigimos hacia la Plaza de La Constitución, para luego seguir hasta el edificio del Mercado El Fontán, construido en 1885.

Mercado El Fontán de Oviedo
Mercado El Fontán de Oviedo

Junto a este mercado de abastos se encontraba la coqueta Plaza del Fontán, uno de los epicentros de El Antiguo de Oviedo.

Plaza del Fontán de Oviedo
Plaza del Fontán de Oviedo

En esta plaza rectangular se concentraban varias sidrerías con sus terrazas, generándose un gran ambiente.

Plaza del Fontán de Oviedo
Plaza del Fontán de Oviedo

Además se comunicaba con la Plazuela de Daoiz y Velarde, con sus coloridas fachadas y presidida por la escultura «Vendedoras del Fontán» de Amado González Hevia.

Plazuela de Daoiz y Velarde
Plazuela de Daoiz y Velarde

Museo Arqueológico de Asturias

Después volvimos de nuevo a la Plaza de la Catedral y bordeamos el majestuoso edificio que la presidia.

Catedral de Oviedo
Catedral de Oviedo

Durante nuestro paseo llegamos a la Calle San Vicente, donde se encontraba el Museo Arqueológico de Asturias.

Museo Arqueológico de Asturias
Museo Arqueológico de Asturias

Monumento a Jovellanos

Después pasamos bajo un arco y nos dirigimos hacia la Calle Jovellanos. Pero antes contemplamos el Monasterio de San Pelayo, un convento de las monjas Benedictinas, que todavía elaboraban dulces.

Monasterio de San Pelayo de Oviedo
Monasterio de San Pelayo de Oviedo

En un costado del Monasterio de San Pelayo, ya en la Calle Jovellanos, se encontraba el Monumento a Jovellanos.

Monumento a Jovellanos
Monumento a Jovellanos

 

Calle Gascona, el bulevar de la sidra

Siguiendo por esta calle, muy pronto, girando a la derecha nos encontramos con la Calle Gascona. También conocida como el bulevar de la sidra, debido a que se concentraban multitud de sidrerías, con sus terrazas abarrotadas de gente. En el principio de la calle estaba la estatua de «La Gitana» de Sebastian Miranda.

Calle Gascona de Oviedo
Calle Gascona de Oviedo

Antes de picar algo en una sidrería bajamos por la calle y nos topamos con una pipa o cuba y con la escultura de «La Guisandera» de María Luisa Sánchez Ocaña.

Fuente de la Foncalada

Finalmente llegamos hasta la Fuente de la Foncalada, una obra civil del prerrománico asturiano, que conservaba la Cruz de la Victoria y una inscripción de la época.

Fuente de la Foncalada
Fuente de la Foncalada

 

Sidrería Agrobar La Finca

Luego subimos de nuevo por la calle Gascona y decidimos entrar en la Sidreria La Finca Agrobar. Esta sidrería estaba decorada como una granja y en su carta destacaban los platos elaborados con productos asturianos ecológicos.

Sidrería La Finca de Oviedo
Sidrería La Finca de Oviedo

Pasamos al interior y nos acomodamos en su comedor, junto a unas pipas o cubas, muy cerca de la cocina.

Sidrería La Finca de Oviedo
Sidrería La Finca de Oviedo

Mientras repasábamos la carta pedimos una botella de sidra Viuda de Angelón (2,70€) que un simpático camarero nos escanció con maestría.

Platos asturianos

Comenzamos con media ración de Croquetas de jamón (6,50€) cremosas y de buen sabor y con una deliciosa Ensalada Capresse de tomate «eco», queso fresco y albahaca (12€).

Luego degustamos unos sabrosos Chipirones afogados al estilo La Finca (14,50€) acompañados de alioli y tinta de calamar.

Chipirones afogados al estilo La Finca
Chipirones afogados al estilo La Finca

Finalmente probamos un postre adictivo, la Torrija asada al momento (6€) con helado. Un broche magnífico para cerrar esta velada gastronómica en la Sidrería La Finca de Oviedo.

Torrija asada al momento
Torrija asada al momento

 

De esta forma finalizamos nuestro paseo de un día en Oviedo. Y como sabemos que todavía nos quedan muchas cosas que visitar, volveremos para seguir descubriendo los encantos de esta bella ciudad asturiana.

Texto: Txema Aguado

Fotografía: Esther Saiz y Txema Aguado

Author: yendoporlavida

Hola, somos Esther y Txema, dos viajeros que disfrutamos de las cosas interesantes que nos encontramos en cada pueblo o ciudad. Nos gusta visitar bodegas, comer en restaurantes y bares de tapas, realizar rutas de senderismo, acudir a conciertos y participar en cualquier evento cultural o festivo que se precie. Solo contamos las experiencias positivas, tal cual nos suceden. ¡Nos vemos en el camino!

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