De bocadillitos por 12 bares de Bilbao

En estos tiempos donde los pintxos  se muestran en la barra como obras de arte, vamos a reivindicar el bocadillito de calidad de toda la vida y sus nuevas presentaciones (pulga, flauta, hamburguesita, zapatilla, tosta, etc) en sus diferentes versiones, recorriendo en varios días una docena de bares de Bilbao, visitando el Casco Viejo, el Muelle de Ripa, la Gran Vía, la zona de García Rivero y el Barrio de Santutxu.

Bar Bacaicoa

 

En el Bar Bacaicoa ubicado en la Plaza de Unamuno nº 2, en pleno centro del Casco Viejo bilbaíno servían varias especialidades hechas al momento y disponían de vinos de su propia bodega de La Rioja, además de una cerveza bien tirada y un vermut preparado con mucho renombre.

La decoración era clásica y destacaba la cantidad de viejas botellas de vino y licor con mucha solera, expuestas encima de la barra.

Barra del Bar Bacaicoa

Barra del Bar Bacaicoa

Como estamos hablando de bocadillitos, nos decidimos por su Chorizo al infierno (1,70€) asado con alcohol y ron, en un rincón de la barra a la vista del cliente. El chorizo era de calidad y tenía un leve toque picante.

Chorizo al Infierno

Chorizo al Infierno

Lo tomamos con una copa de Señorio de Bacaicoa (1,60€), vino tinto crianza de DOC Rioja, elaborado en su propia bodega riojana.

Vino Señorio de Bacaicoa y un "Txori"

Vino Señorio de Bacaicoa y un “Chori”

En el Bar Bacaicoa también tenían merecida fama sus champiñones y setas a la plancha y en un ambiente campechano, los camareros atendían con amabilidad y prontitud a la clientela, cuadrillas de poteadores, grupos de jóvenes y algún que otro turista.

Portuberri Barria

 

Muy cerca, en el comienzo de la Calle Ituirribide nº 12, se encontraba el Portuberri Barria, un local estrecho con una decoración moderna y una barra llena de pintxos muy apetecibles.

En esta ocasión, probamos su Hamburguesita de antílope (2€), una carne sin grasa y con propiedades antioxidantes. La mini hamburguesa venia complementada con tomate cherry, un huevo de codorniz, queso, lechuga y cebolla confitada. Muy buena.

Para acompañar esta pequeña delicia pedimos una copa de Agirrebeko (1,60€), un txakoli muy fresco de la DO BizkaikoTxakolina.

Hamburguesita de antílope

Hamburguesita de antílope

Los camareros del Portuberri Barria eran muy simpáticos y atendían con profesionalidad a los clientes que nos acercabamos a la barra.

Muga Taberna

 

Por la misma zona del Casco Viejo o Zazpi Kaleak estaba el Muga Taberna, Calle Maria Muñoz nº 8, un local mítico donde se coció la actividad musical emergente de los años 80, en la villa de Bilbao.

En la actualidad seguía manteniendo ese toque alternativo con sus paredes decoradas con comics y graffitis y sonando en el local los acordes de una música apartada de los clichés comerciales y que no se oía en otros sitios.

Muga Taberna

Muga Taberna

Disponían de una amplia carta de bocadillos, sándwiches y delicias para todos los públicos, incluidos los veganosvegetarianos, crudivoros, etc.

Mientras decidíamos que bocadillo íbamos a probar pedimos en la barra una copa de Ad Libitum (1,70), vino blanco ecológico de la variedad de uva tempranillo de la DOC Rioja, que entraba muy bien.

Vino Ad Libitum

Vino Ad Libitum

Dentro de la carta, en el apartado de la zona roja elegimos el Bokata de Pollo (5,80€) con setas, cebolla, pimientos verdes, bacon y salsa picante, bocadillo completito.

Bokata de Pollo

Bokata de Pollo

Entre los vegetales pedimos el Bokata Vegetal Especial ( 5,80€ ) con lechuga, tomate, huevo, espárragos, pepinillo, pimiento rojo, berenjena asada mayonesa y tortilla francesa, una sabrosa combinación.

Bokata Vegetal Especial

Bokata Vegetal Especial

Como venían partidos, compartimos los bocadillos sentados en una mesa decorada con un collage muy colorido. También disponían de una terraza pegada a la pared del Museo Arqueológico, Etnográfico e Histórico Vasco, que en los años ochenta, ocupaba una comisaria de la Policía Nacional.

El sentido del humor y el buen rollo del Muga Taberna también se plasmaba en el ticket de la consumición, donde aparecía el nombre del camarero, Bud Spencer.

Taberna Muga

Taberna Muga

La variopinta clientela, que llenaba el bar, era un reflejo de las diferentes generaciones, conviviendo en buena armonía al calor de un buen bocadillo y unos tragos aderezados con una música que zumbaba en el ambiente.

Bar Jaunak

 

Adentrándonos un poco mas por las calles peatonales, nos sumergimos en la calle Somera, muy concurrida y bulliciosa con una gran concentración de bares. Nuestra siguiente parada fue en el Bar Jaunak, Somera kalea 10, otro garito con mucha historia, que servía unos bocadillos muy originales y apetitosos.

El local tenía la apariencia de una cafetería de los años 90, por donde pululaba un público mayoritariamente joven, que se dejaba llevar por la música que sonaba  a todo trapo.

Bar Jaunak

Bar Jaunak

Pedimos un Bocadillo Mixto (4,90€) con una base de tomate y aceite de oliva virgen partido en dos mitades, una de Jamón con setas y otra de Bonito con guindillas. Muy rico.

Bocadillo Mixto Jamón y Bonito

Bocadillo Mixto Jamón y Bonito

Al fondo del establecimiento había un espacio con mesas para poder comer más cómodamente o para compartir un momento con los amigos alrededor de unos tragos.

Bodega Joserra

 

Salimos de la calle Somera, en dirección a Artekale kalea y llegamos a la Bodega Joserra, semi escondida en el Cantón Alejandro de la Sota, a la altura de Artekale kalea 35.

Bodega Joserra

Bodega Joserra

La bodeguilla llevaba funcionando desde 1924 y cuando entrabas por la puerta parecía que habías realizado un viaje en el tiempo, decorada con envases de botellas olvidados, fotos del recuerdo y una bascula de peso con monedas.

Enfrente, una barra de toda la vida, donde oficiaban sin ningún estrés una pareja con sus delantales sirviendo bocadillos, que rellenaban con el producto sacado de unas grandes latas redondas.

Latas de bonito y anchoas

Latas de bonito, sardinillas  y anchoas

Sonaban melodías fácilmente reconocibles del rock de los 70, a un volumen que permitía entablar una conversación y había una clientela dispar, desde las parejas talluditas hasta los treinteañeros y las habituales cuadrillas de poteadores,  todos en busca de su bocadillo preferido.

Pedimos dos medios bocadillos con su pan crujiente, uno de Queso con anchoas (2,40€) y uno de Bonito con divisa (2€), con su punto picante y una copa de Ramirez de la Piscina ( 1,60€), vino tinto crianza de la DOC Rioja, que estaba muy rico.

En la Bodega Joserra, tanto el pan como el contenido de los bocadillitos, que estaban exquisitos, nos dejaron un buen sabor de boca.

Xukela

 

Siguiendo por el Casco Viejo, llegamos hasta el Xukela, en la mismísima Calle del Perro nº 2, un establecimiento emblemático desde su fundación en 1982, donde se daba cita la movida cultural de Bilbao.

Bar Xukela

Bar Xukela

Nos acercamos a la barra repleta de pintxos muy trabajados, que se salían de lo común, como sus famosas crestas de gallo.

Barra de Pintxos

Barra de Pintxos

En esta ocasión nos decantamos por una Hamburguesita de ternera con foie y huevo de codorniz (1,80€). Buena calidad y muy bien presentada.

Hamburguesita de ternera y foie

Hamburguesita de ternera y foie

El Xukela, un local acogedor con unos pinchos muy originales.

Taberna Basaras

 

Antes de abandonar las Siete Calles o Zazpi Kaleak, hicimos una parada en otro local con historia, Taberna Basaras, Calle Pelota nº 2, cuyas paredes estaban tapadas por fotografías de la dueña acompañada de gente famosa del mundo de la farándula.

Fotos

Fotos

En su reducida barra se servían unas anchoas en salazón, cuya fama había traspasado fronteras, pero esta vez nos decantamos por una Tosta de jamón de paletilla ibérica (1,80€) que tampoco defraudó.

Tosta de jamón de paletilla ibérica

Tosta de jamón de paletilla ibérica

La Taberna Basaras, un pequeño local que mantiene el carácter botxero de la ciudad.

Bar Galipó

 

Saliendo del Casco Viejo y cruzando el Puente del Arenal llegamos al Muelle de Ripa, pegado a la ría de Bilbao.

En esta zona habían surgido varios locales, que daban vida al barrio y donde se congregaba un público joven y vanguardista.

Entramos en el Bar Galipó, Erripa kalea 5, un viejo local renovado, que mantenía la esencia de sus viejas paredes desnudas, decorado con mobiliario vintage, alternando mesas y sofas, que le confería un toque desenfadado.

Bar Galipó

Bar Galipó

En un rincón de su larga barra se preparaban unos bocadillos con embutidos y conservas de pescado, que servían dentro de trozos de pan de barra crujiente.

Barra del Bar Galipó

Barra del Bar Galipó

Pedimos un Bocadillito de Bonito con alegría riojana (1,80€), muy rico con su picante justo y lo maridamos con una copa de Hacienda Lopez de Haro ( 1,50€), vino tinto crianza de la DOC Rioja, muy equilibrado y fácil de beber.

 Bocadillito de Bonito con alegría riojana

Bocadillito de Bonito con alegría riojana

El Galipó, se ha convertido en lugar de encuentro para picar algo, escuchar música y reunirse con los amigos en un ambiente distendido.

Tetería Baobab

 

Muy cerca, en el mismo Muelle de Ripa entramos en la Tetería Baobab, en Printzipe kalea 1, donde se podía tomar desde un zumo natural recién hecho, hasta uno de los tés de su amplia carta, sin olvidarnos de sus especialidades gastronómicas.

Barra de la Tetería Baobab

Barra de la Tetería Baobab

Optamos por probar la Piadina Yassa Poulet (4€), una especie de tortita rellena de pollo, salsa de cebolla y espinaca, que estaba deliciosa.

 Piadina Yassa Poulet

Piadina Yassa Poulet

 

Al igual que en el anterior local la decoración era muy personal y se alternaban los espacios con mesas y con sofás vintages, consiguiendo crear un ambiente muy acogedor dentro del bar.

Tetería Baobab

Tetería Baobab

En la Tetería Baobab, predominaban las cuadrillas jóvenes y algunos padres y madres recientes con sus criaturas. Desde su pequeña terraza se disfrutaba de unas vistas privilegiadas del entorno de la ría de Bilbao.

La Viña del Ensanche

 

Dimos un pequeño salto y nos dirigimos hacia la Gran Vía de Bilbao e hicimos una parada  La Viña del Ensanche, situada en la Calle Diputación nº 10, en una zona peatonal junto al edificio de la Diputacion Foral de Bizkaia y de la Biblioteca Municipal.

La Viña del Ensanche

La Viña del Ensanche

Entramos en La Viña del Ensanche, el templo del jamón de calidad, que abrió sus puertas en 1927 en el centro de la villa bilbaína, donde se servía el famoso Jamón Joselito  y otras especialidades elaboradas con productos de calidad.

El amplio establecimiento estaba repleto de clientes, tanto en las innumerables mesas dentro del local y en la terraza, como en la barra, donde un ejército de camareros uniformados atendían con agilidad y amabilidad.

Barra de La Viña del Ensanche

Barra de La Viña del Ensanche

La decoración clásica contrastaba con una enorme pantalla situada detrás de la barra, donde aparecían en máxima calidad las suculentas especialidades gastronómicas que se podían consumir en el local.

Nos decantamos por un Bocadillito de bonito con guindilla (2,10€) y un Bocadillito untado en tomate con jamón Joselito (1,95€), ambos bien presentados y de un sabor impresionante.

Bocadillito de bonito con guindilla y Bocadillito untado en tomate con jamón Joselito

Bocadillito de bonito con guindilla y Bocadillito untado en tomate con jamón Joselito

Para acompañar estos esplendidos bocaditos, tomamos una copa de Gomez Cruzado ( 1,80), vino blanco de DOC Rioja, seco con un toque afrutado, muy bueno.

Copa de vino Gomez Cruzado y bocadillitos

Copa de vino Gomez Cruzado y bocadillitos

La Viña del Ensanche, un local clásico que no deja de reinventarse para dar colorido al mundo del picoteo de calidad del centro de Bilbao.

Cafetería Marakay

 

Nos dirigimos a la zona de García Rivero, tomando por la calle Rodriguez Arias y antes de llegar a la Plaza Campuzano nos detuvimos en la Cafetería Marakay, situada en la Calle Rodriguez Arias nº 26 , otro sitio emblemático que llevaba desde 1972 sirviendo unos bocadillitos dignos de ser recordados.

Barra de la Cafetería Marakay

Barra de la Cafetería Marakay

 

Se podía pedir desde fuera del local por un pequeño hueco, que hacía angulo recto con una larguísima barra que acababa en la cocina, donde se preparaban los bocadillitos que iba solicitando la clientela.

Pedimos un Bocadillito de bonito con guindilla (1,20€) y un Bocadillito de Jamón con pimiento verde (1,20€), ambos estaban deliciosos.

 

Bocadillito de bonito con guindilla y Bcadillito de Jamón con pimiento verde

Bocadillito de bonito con guindilla y Bocadillito de Jamón con pimiento verde

La Cafetería Marakay, una parada obligatoria para probar sus pequeños bocadillos bien preparados.

Bodegón Mendia

 

Para finalizar el recorrido nos fuimos hasta el Barrio de Santutxu, en la parte alta de Bilbao, donde existía una zona de bares que merecía la pena visitar. Nosotros la conocimos durante la celebración del evento Santutxu Pintxotan del año pasado.

Y como estábamos hablando de bocadillos, era ineludible entrar en el Bodegón Mendía, situado en Elizondo Kalea 2, un establecimiento en cuya barra se exponían hasta 52 tipos diferentes de bocadillos, cada uno con su nombre y número correspondiente.

Barra del Bodegón Mendia

Barra del Bodegón Mendia

Pedimos un Zurito ( 1,05€), caña pequeña de cerveza bien servida mientras decidíamos cual sería nuestro próximo bocado.

Zurito de cerveza

Zurito de cerveza

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Al final optamos por uno clásico, el bocadillito nº 43, una Flauta de bonito con anchoas y alegría riojana (1,65€) que estaba sublime.

Flauta de bonito con anchoas y alegría riojana

Flauta de bonito con anchoas y alegría riojana

En el Bogegón Mendía se esmeraban por ofrecer una gran variedad de bocadillitos, desde los más tradicionales hasta los de creación propia.

Así culminamos nuestro recorrido por 12 bares, paseando por diferentes zonas de Bilbao, probando bocadillos y bocadillitos diferentes, tradicionales, elegantes, modernos y alternativos, donde se podía palpar el verdadero ambiente de la ciudad, disfrutando de unas pequeñas delicias y unos buenos tragos.

Texto y Fotografía: Txema Aguado

6 comentarios en “De bocadillitos por 12 bares de Bilbao

  1. Muy buena entrada – muy completa! Dan ganas de ir a comer un bocadillo ahora mismo…
    Algunos comentarios

    – ultimamente he auto-impuesto una regla- no comer pintxos/bocadillos que no estén tapados/protegidos de alguna forma. Ultimamente con esa regla elimino muchísimos bares en Bilbao- es una moda que nunca entenderé. Por higiene y sabor, ya que hasta cosas buenas se quedan resecas.

    -Cientos de bares y se repiten los mismos bocadillos una y otra vez. Siempre aprecio un buen jamón, pero esta bien alguna variedad mas interesante como en este post.

    -mi favorito para bocaditos de siempre es el SUSTRAI en Algorta. También gustan sus moderados precios!

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  2. Pingback: 2º Aniversario de Yendo por la vida: Los 10 post mas leidos | Yendo por la vida

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