Subida al Veleta de Sierra Nevada, en verano

Durante nuestra estancia veraniega del año pasado por tierras andaluzas, nos acercamos desde la ciudad de Granada hasta las pistas de esquí de Sierra Nevada, para subir hasta el Pico Veleta, que con 3.396 metros sobre el nivel del mar, era el cuarto monte más alto de España.

Pico del Veleta

Pico Veleta y al fondo el Mulhacén y Alcazaba

Llegamos en coche hasta Pradollano, núcleo de la estación de esquí de Sierra Nevada, con varias tiendas y restaurantes y dejamos el coche en el Parking Plaza Andalucia, aparcamiento subterráneo gratuito desde 25 de junio hasta el 4 de septiembre.

Después nos dirigimos hacia una taquilla, donde adquirimos los tickets (14€ ida y vuelta) para subir primero en el telecabina y después en el telesilla, que nos dejaría en el inicio de una amplia pista para subir a pie 4,5 kilómetros hasta la cumbre.

Telecabina Borreguiles

Telecabina Borreguiles

Montamos en el Telecabina Borreguiles y disfrutamos de unas vistas privilegiadas del paisaje agreste y sin nieve de Sierra Nevada.

Telecabina Borreguiles

Telecabina Borreguiles

Llegamos a Borreguiles Altos, final del viaje en Telecabina y muy cerca de allí se encontraba la estación del Telesilla Veleta.

Telesilla Veleta con la cima al fondo

Telesilla Veleta con la cima al fondo

El telesilla estaba preparado para llevar las bicicletas de los ciclistas, que se animaban a realizar la ascensión por la pista.

Soporte para bicicleta en el telesilla

Soporte para bicicleta en el telesilla

Hacia un día muy cálido y a pesar de que íbamos ascendiendo, no se notaba demasiado frío.

Telesilla Borreguiles

Telesilla Borreguiles

Durante el trayecto en telesilla disfrutamos de la vista del Observatorio astronómico de Sierra Nevada  formado por dos complejos separados, situados sobre dos lomas.

Los dos edificios del Observatorio astronómico de Sierra Nevada

Los dos edificios del Observatorio astronómico de Sierra Nevada

El paisaje seguía siendo pedregoso y solo rompía la monotonía cromática un pequeño arroyo que bajaba tamizado de verde.

Arroyo desde el telesilla

Arroyo desde el telesilla

También pudimos ver varias vacas pastando en busca de la poca hierba que había en el suelo gris.

Vacas desde el telesilla

Vacas desde el telesilla

Nos bajamos del telesilla y comenzamos a caminar por una pista ancha con la intención de recorrer los 4,5 kilómetros que nos separaban de la cumbre del Veleta.

Inicio de la pista

Inicio de la pista

Aunque el camino se empinaba, no resultaba excesivamente duro, ya que la pista iba zigzagueando entre las rocas y piedras sueltas que componían el paisaje grisáceo.

Paisaje pedregoso

Paisaje pedregoso

Pasamos junto a las llamadas “Posiciones del Veleta” que eran unas trincheras que se construyeron durante la Guerra Civil de los años treinta.

Posiciones del Veleta

Posiciones del Veleta

Según íbamos subiendo iban apareciendo pequeñas formaciones de nieve o neveros, que se mantenían heladas a pesar de encontrarnos en  la época estival.

 

Neveros

Neveros

Algunos ciclistas nos adelantaron en la ascensión y se les veía que iban dosificando las fuerzas para intentar llegar a la cima.

Ciclistas en plena ascensión

Ciclistas en plena ascensión

 

Desde el camino se veía al fondo la Laguna de las Yeguas y el nacimiento del río Dilar de un color azul que contrastaba con el paisaje grisáceo.

Lagunas de las Yeguas

Laguna de las Yeguas

Más adelante se apreciaba a la derecha el Refugio Vivac de la Carihuela junto al Collado de la Carihuela.

Refugio Vivac de la Carihuela

Refugio Vivac de la Carihuela

Continuamos por la pista que nos llevaba al Veleta, cuya cima se recortaba en el horizonte.

Camino y Pico Veleta

Camino y Pico Veleta

De vez en cuando atajábamos caminando entre las piedras, por unas sendas marcadas por el paso de los caminantes.

Atajo entre piedras

Atajo entre piedras

Pasamos junto a la estación de telesillas Stadium que solo se utilizaban durante la temporada de esquí.

Estación del Telesilla Stadium

Estación del Telesilla Stadium

Las vistas desde allí eran impresionantes y se distinguían las zonas urbanizadas entre las diferentes formaciones montañosas.

Paisaje desde la subida al Veleta

Paisaje desde la subida al Veleta

Comenzaban a ser visibles los tajos del  Pico Veleta, cuyo nombre procedía del árabe Balata, que significaba cortado, tajo o balate.

Tajos del Veleta

Tajos del Veleta

La pista discurría junto a los tajos del Veleta, que caían casi en vertical varios cientos de metros.

Tajos del Veleta

Tajos del Veleta

Nos íbamos acercando a nuestro objetivo y ya se distinguía en el horizonte el viejo edificio del Laboratorio de Física de la Universidad, construido en 1961.

 Laboratorio de Física de la Universidad en la cima

Laboratorio de Física de la Universidad en la cima

Varios ciclistas iniciaban el descenso, primero a pie y después subidos a su vehículo de dos ruedas para disfrutar de la espectacular bajada.

Ciclistas bajando desde la cima del Veleta

Ciclistas bajando desde la cima del Veleta

Llegamos hasta la cima y nos acercamos hasta el monolito que marcaba la cumbre y el vértice geodésico del Veleta, donde en una piedra aparecía escrita la altitud el Pico Veleta, 3.396 metros.

Pico del Veleta

Pico del Veleta

Allí compartimos con unos pájaros nuestro bocadillo, disfrutando de las maravillosas vistas desde uno de los techos de Sierra Nevada.

Pájaro en la cima del Veleta

Pájaro en la cima del Veleta

Desde allí se apreciaban las cumbres del Mulhacén y del Alcazaba entre otros picos de esta sierra granadina.

Cerro de los Machos y el Mulhacén y el Alcazaba al fondo

Cerro de los Machos, el Mulhacén y el Alcazaba al fondo

Después del esfuerzo de la ascensión, que la realizamos en una hora y media, inmortalizamos el paisaje que podíamos contemplar desde estas alturas.

Vistas desde el Pico Veleta

Vistas desde el Pico Veleta

Tras el avituallamiento y la sesión de fotos, iniciamos el camino de vuelta realizando el mismo recorrido a la inversa.

Cerro de los Machos y el Mulhacén y varios picos de Sierra Nevada

Cerro de los Machos, el Mulhacén y el Alcazaba

La subida al Pico Veleta desde Pradollano en verano fue muy amena, montando en telecabina y en telesilla y paseando por las laderas de Sierra Nevada, con impresionantes vistas y la satisfacción de llegar a la cumbre de uno de los montes más altos de España.

Vista del Observatorio astronómico de Sierra Nevada

Vista del Observatorio astronómico de Sierra Nevada

Una ruta muy recomendable para pasear por el entorno de las pistas de esqui de Sierra Nevada durante el verano, con buen tiempo.

Texto y Fotografía: Txema Aguado

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