Bihotz Café, el tiempo se detiene en Bilbao entre cervezas, café y sandwiches

Una mañana que estábamos deambulando por el Casco Viejo de Bilbao, cruzamos la ría por el Puente de la Ribera y llegamos a las inmediaciones del Bar Marzana, donde una multitud  de gente tomaba algo sentada en unas escaleras frente a la ría. Desde allí seguimos por la calle peatonal que subía en dirección a la calle San Francisco.

Casi al final de la misma, a mano derecha, nos topamos con la original terraza del  Bihotz Café, Calle Aretxaga nº 6, compuesta de sillas y bancos con un mueble para dejar los vasos.

Bihotz Café

Bihotz Café

Nada más entrar al local, te dabas cuenta que no era un bar más, el espacio estaba decorado con una bicicleta colgada de la pared, rodeada de fotos, carteles y cuadros.

Decoración del Bihotz Café

Decoración del Bihotz Café

Parecía que estabas en el salón de tu casa con sofás y sillones vintage ocupados por una clientela heterogénea.

Sofas del Bihotz Café

Sofas del Bihotz Café

Además sonaba una música muy bien seleccionada, creando una cálida atmósfera que te invitaba a disfrutar del momento.

Nos acercamos a la pequeña barra, donde una chica nos recibió con simpatía y nos explicó con mucha amabilidad los detalles de las especialidades que servían para picar.

En un principio pedimos una copa de txakoli Bitxia (1,70€) de DO Bizkaiko Txakolina, un vino blanco seco y afrutado.

Rincón junto a la chimenea

Rincón junto a la chimenea

Nos dirigimos a la parte de atrás, donde había un rincón muy coqueto, decorado con una chimenea de pega, sobre cuya repisa reposaban una infinidad de botellas de cerveza vacías de diferentes marcas.

Botellas de cerveza

Botellas de cerveza

Para acompañar el txakoli  pedimos una ración de Nachos (2,50€) con una salsa de queso caliente y especiada. Muy ricos, sobre todo la salsa con un ligero toque picante.

Nachos

Nachos

Estábamos muy a gusto y decidimos preguntar a la chica por los sandwiches que servían.

Tras la exhaustiva explicación de cada uno de ellos, decidimos probar dos sandwiches elaborados con pan artesano crujiente:

Sandwich Vegetal (4€), elaborado con tomate, varios tipos de lechuga, aguacate, queso fresco y salsa pesto. Muy bueno.

Sandwich Vegetal

Sandwich Vegetal

Sandwich de Salmón (4,50€) con queso fresco, aguacate y salsa de eneldo. Exquisito y contundente.

Sandwich de Salmón

Sandwich de Salmón

Fuimos a la barra a pedir algo más de beber y pasamos junto a la cocina, donde estaba la chica frente a la plancha. Dentro de la barra se encontraba otro barman enfrascado en explicar a un cliente los tipos de cerveza artesana que tenía a su disposición, tanto de barril como de botellín.

Lo hacía con una calma y un entusiasmo que denotaba que era un apasionado de esa bebida espumosa artesana.

Cervezas artesanas

Cervezas artesanas

Junto al mostrador había una pequeña balda donde estaban expuestos los diferentes tipos de cerveza, Pilsener, Pale Ale, IPA, Belgas, Porter, Stout, Saison, Sour ales, entre otros y cuyo precio iba desde los 3€ hasta los 16,50€.

Cervezas artesanas en el Bihotz Café

Cervezas artesanas en el Bihotz Café

Detrás de la barra disponían de cuatro tiradores de cerveza de barril y nos decidimos por una caña de cerveza bávara del tipo Schlappe-Seppel  Pils (20 cl / 1,30€), bien servida con su espuma y con un sabor suave y agradable.

Para acompañar a la cerveza, de entre varias tartas caseras que había sobre el mostrador, elegimos la Tarta Red Velvet (3,50€), de elaboración casera hecha con bizcocho de chocolate, mantequilla y remolacha, que le daba el color rojizo. Tenía una textura esponjosa y un sabor a chocolate delicioso.

Tarta Red Velvet

Tarta Red Velvet

Como habíamos visto que en la carta aparecían una gran variedad de tipos de café y té, decidimos probar uno de cada.

Pedimos un Te Negro con limón y jengibre (1,90€) servido en una tetera roja de metal y que estaba muy rico.

Té negro con limón y jengibre

Té negro con limón y jengibre

Entre los diversos tipos de café del tostador independiente  Right Side Coffee que ofrecían, nos decidimos por el Cafe Filtro (3€) de extracción en caliente a modo natural, como se especificaba en la carta. Lo preparaban en una cafetera de filtro de toda la vida. Muy ligero de cuerpo pero con gran sabor.

Café Filtro

Café Filtro

Antes de abandonar el local nos dio tiempo para dejar una pequeña muestra de nuestro alma de artistas en un libro gordo, ubicado sobre una mesilla para que los clientes dieran rienda suelta a su imaginación.

 

El Bihotz Café, un local regentado por gente joven y apasionada por el mundo de los bares, donde se sirven bebidas de calidad y pequeños bocados hechos con gusto. El tiempo se detuvo en este local bilbaíno y nos dejamos llevar inmersos en un ambiente muy acogedor y alternativo.

Mereció la pena cruzar la ría y recorrer las calles de Bilbao la Vieja, un barrio donde se están tejiendo los mimbres del ambiente del nuevo Bilbao.

Texto: Txema Aguado

Fotografía: Esther Saiz

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