La Feria de Benalauría entre Moros y Cristianos en la Serranía de Ronda

A principios de agosto pasamos una semana en Benalauría, un pequeño pueblo malagueño ubicado en la ladera de un monte de la Serranía de Ronda. La idea inicial era pasar unos días de relax y pasear entre la naturaleza.

Benalauría

Benalauría

Nos hospedamos en la casa rural “Las Parras”una coqueta vivienda situada en la parte alta del pueblo y rehabilitada con mucho gusto.

Casa Rural Las Parras de Benalauría

Casa Rural Las Parras de Benalauría

La vivienda era un antiguo almacén con dos plantas y una pequeña terraza con vistas a la Serranía de Ronda, que alquilamos a través de Rural Andalus (230€/semana, para 2 personas).

Jesús, el propietario nos informó que a partir del jueves y hasta el domingo se celebraba la Feria de Benalauría, unas fiestas con mucho ambiente popular y que finalizaban el domingo con la Fiesta de Moros y Cristianos, donde se representaba un pasaje de la historia del pueblo con los vecinos como actores. Una fiesta estaba declarada de interés turístico de Andalucía y de singularidad provincial.

Cartel de la Feria de Benalauría

Cartel de la Feria de Benalauría

Cambiamos el chip y los primeros días aprovechamos para pasear y conocer los pueblos de los alrededores.

Genalguacil

Nos acercamos al pueblo cercano de Genalguacil, donde se celebraba la XIII Edición de los Encuentros de Arte de Genalguacil.

Genalguacil

Genalguacil

En esta localidad se reunían artistas de diferentes modalidades que exponían sus obras en el Museo y en la calle, convirtiendo a este pueblo malagueño en el único Pueblo Museo habitado del mundo. Además durante estos encuentros había multitud de actividades culturales.

Algunas de las figuras expuestas se quedaban para siempre decorando las calles del pueblo.

Feria de Benalauría

 

A partir del jueves nos dedicamos a disfrutar y vivir la Feria de Benalauría, mezclados entre los vecinos que residían durante todo el año y los que volvían al pueblo en vacaciones para rencontrarse con la familia y los amigos en el marco de las fiestas del pueblo.

Ambiente en la Plaza de Benalauría

Ambiente en la Plaza de Benalauría

El centro neurálgico de la fiesta estaba localizado en la Plaza de Benalauría, donde antiguamente se ubicaba una plaza de toros, engalanada con un enorme toldo decorado con farolillos y adornos festivos y presidida por un escenario.

 

Las calles estaban decoradas con estandartes y banderas para darle un toque medieval y crear la atmósfera que se vivió en los siglos XV y XVI.

Calles engalanadas

Calles engalanadas

Cada noche actuaban varias orquestas que animaban la velada hasta altas horas de la madrugada. Destacó la actuación de la Orqueta Zodiako, con una puesta en escena muy original y una calidad musical que animó la plaza del pueblo.

Orquesta Zodiako

Orquesta Zodiako

Durante las tardes también había tiempo para el baile en la Feria de día, donde el sábado actuó el Grupo Los del Patio de Ronda, animando con su repertorio jalonado de sevillanas, canciones populares y éxitos del momento.

Grupo Los del Patio

Grupo Los del Patio

Benalauría era un pueblo muy cuidado, asentado en una ladera, donde predominaban las casas tradicionales de la sierra, construidas en las estrechas calles en cuesta, creando unas estampas muy plásticas.

Calle de Benalauría

Calle de Benalauría

Durante la Feria, los caballos tenían un papel protagonista y llenaban las calles ataviados con sus mejores galas y montados por jóvenes jinetes y por algunos muy experimentados que no dejaban de montar a pesar de su edad.

Una de las actividades dedicada a los caballos era la Carrera de cintas a caballo y garrocha que se celebraba en “El Bailadero”, un espacio en las afueras del pueblo ubicado en el camino hacia el río, que se  adivinaba en el fondo de la ladera.

Colocando las cintas

Colocando las cintas

El juego consistía en ensartar con un pequeño palito unas anillas, que sujetaban unas cintas de colores, galopando sobre el caballo. Un espectáculo muy vistoso, donde los jinetes demostraban sus habilidades a la grupa de sus caballos.

Jinete atrapando una cinta

Jinete atrapando una cinta

Destacaba la gran participación de la gente del pueblo que acudía con sus mejores galas a todos los actos programados durante las fiestas.

Ambiente en la Feria de Benalauría

Ambiente en la Feria de Benalauría

De Tapas por Benalauría

 

En la Feria de Benalauría, también tenía mucha importancia el tema gastronómico y los tres bares del pueblo se esmeraban y servían unas tapas especiales que fuimos probando  durante los cuatro días de fiestas.

Bar La Trocha

 

El Bar La Trocha, en el inicio de la Calle Alta nº 2, era un local que hacía esquina, situado detrás del escenario de la plaza.

Bar La Trocha

Bar La Trocha

Estaba decorado con mucha originalidad con botellas de vino y figuras realizadas con corcho.

Tomamos una caña de Cerveza  Cruzcampo (1€) con una Tapa de Pipirrana de Pulpo (1€) que estaba muy buena.

También probamos la Tapa de Choco con garbanzos (1€) y la Tapa de Bacalao a la hortelana (1€), todo muy bien cocinado y con sabor casero.

Bar La Plaza

 

El Bar La Plaza ocupaba el local del antiguo Pósito o almacén, muy cerca del Ayuntamiento, frente a la Plaza del Teniente Viñas.

Bar La Plaza

Bar La Plaza

Estaba decorado con cuadros y fotografías de Feria de Benalauría y lo regentaba una familia, cuyos miembros se esforzaban por agradar a todo el que entraba en el bar.

Pedimos una Caña de Cerveza Cruzcampo (1€) y una Tapa de Pimientos verdes fritos (1€), recién hechos y muy buenos.

Entre las especialidades que probamos destacaban la Tapa de Mini Hamburguesita (1€), la Tapa de Conejo con tomate (1€) y el Furruño (1€) un bocadillito de lomo con mojo picón.

Todas las tapas las hacían al momento y se notaba la buena mano de la cocinera.

Bar Casa Manolo

 

El Bar Casa Manolo estaba localizado en el inicio de la Plaza  Teniente Viñas, frente a la Fuente Grande y disponía de una terraza situada en el patio interior del bar. Además, vendía productos de alimentación de la zona.

Bar Casa Manolo

Bar Casa Manolo

Pedimos una Caña de Cerveza Alhambra (1€) con unas aceitunas y una Tapa de Jamoncito de Pollo (1,20€), muy rico.

También nos animamos con una Tapa de Fritura de pescado (1,50€) y una Tapa de Codorniz (1,50€) muy bien elaboradas en la pequeña cocina que asomaba a la barra.

En los tres bares de Benalauría había que destacar  el buen servicio, la amabilidad y las tapas caseras.

El sábado hubo una Degustación de paella gratis en la Plaza del pueblo y probamos un plato de arroz hecho en una gran paellera.

Además dentro de la plaza habia instalada una barra, donde se servían bebidas y comida en las mesas que ocupaban el interior de la plaza.  

Nos sentamos en una mesa y pedimos un plato de Tomate aliñado (5€) y una bandeja de Lomo al ajillo (9€), mientras disfrutábamos del ambiente festivo.

 

Fiesta de Moros y Cristianos

 

El domingo, desde muy temprano, la mayoría de los habitantes y visitantes del pueblo aparecieron vestidos con ropas castellanas y árabes de otros tiempos.

Vecinos vestidos de mudéjares

Vecinos vestidos de mudéjares

Se notaba el ambiente festivo y los nervios de la gente antes de la representación de un pasaje de la historia del pueblo, protagonizado por los mudéjares y los cristianos viejos durante el levantamiento de Sierra Bermeja alrededor del año 1501.

Vecinos vestidos de cristianos

Vecinos vestidos de cristianos

Se escenificaba en dos partes, una a la mañana y otra a la tarde, con la colaboración de los vecinos del pueblo que participaban como actores ocasionales ataviados con los ropajes de la época.

Jose Antonio Castillo Rodriguez

Jose Antonio Castillo Rodriguez

Los diálogos y narraciones se basaban en el libreto “Moros y Cristianos en Benalauría” escrito por José Antonio Castillo Rodríguez y publicado por la Editorial La Serranía.

Libreto "Moros y Cristianos en Benalauría"

Libreto “Moros y Cristianos en Benalauría”

Como aparecía en el libro detallado: “La Fiesta de Moros y Cristianos no es sino una recreación, desde la distancia temporal y el respeto a los vencidos, de aquellos hechos, que supusieron, en un extremo, el drama del desarraigo de un pueblo, y en otro la incorporación definitiva de este territorio a la corona de Castilla”.

Primera parte: El Cautiverio

 

La primera parte del acto, denominada “El Cautiverio” comenzó a las 12 horas con la introducción y puesta en situación de los hechos que iban a suceder, narrado por una vecina del pueblo.

Narradora

Narradora

Los mudéjares que habían sido desposeídos de sus bienes, a los que tenían derecho según lo firmado en las capitulaciones, volvían al pueblo para recuperar sus casas y sus tierras ocupadas por los cristianos viejos.

El embajador mudéjar entrando en Benalaría

El embajador mudéjar entrando en Benalaría

El alcalde cristiano y el embajador mudéjar se reunían para parlamentar con la intención de evitar el conflicto.

El Alcalde y el Embajador parlamentando

El Alcalde y el Embajador parlamentando

Cada uno expuso sus argumentos, pero no llegaron a un acuerdo.

 

La contienda comenzaba y las tropas mudéjares entraban  en el pueblo y tomaban el castillo, el actual Ayuntamiento.

Para reafirmar su poder y arengados por un Muecí, los mudéjares secuestraban la imagen de Santo Domingo de Guzmán, el patrón de Benalauría.

Después de la victoria, desde el castillo, otro Muecín, un vecino originario de Marruecos, se dirigía en árabe a los nuevos dueños del pueblo, que festejaban el triunfo sobre los cristianos.

Un Muecín arengando en árabe a los mudéjares

Un Muecín arengando en árabe a los mudéjares

Ante la clara derrota, los cristianos tuvieron que aceptar las condiciones de los vencedores.

El alcalde acepta la derrota ante el embajador mudéjar

El alcalde acepta la derrota ante el embajador mudéjar

Aquí se acababa el primer acto y a continuación, como mandaba la tradición, los moros llevaban a cualquier persona, que no estuviese disfrazada, ante la figura del santo para que diese una limosna a cambio de una copa de aguardiente.

Limosna al santo

Limosna al santo

Aunque terminó la primera parte de la representación, la fiesta continuaba y la Feria de Día la amenizaron la Charanga “Si o Ke” de Málaga, que a partir de las 14 horas amenizaron con su ritmo las calles del pueblo.

Tal eran las ganas de fiesta, que la gente del pueblo no quería que parase la música y convencieron a los miembros de la charanga, invitándoles a comer para que no dejaran de tocar sus instrumentos.

Segunda parte: El Rescate

 

A las 19 horas dio comienzo el segundo acto denominado  “El Rescate”.

Mudéjares paseando por Benalauría

Mudéjares paseando por Benalauría

Arranco la representación con el pueblo tomado por los mudéjares, mientras los cristianos resistían en las inmediaciones, preparando el contraataque.

Por fortuna los cristianos consiguieron apresar a un pastor vestido de árabe y a dos de los hijos del caudillo mudéjar.

Los cristianos pretendían utilizarlos como moneda de cambio y devolverlos a sus padres a cambio de la iglesia y la imagen de su patrón, pero el caudillo árabe solo les ofreció recuperar la iglesia saqueada, quedándose con la imagen del santo.

Los cristianos devuelven los hijos del caudillo a su madre

Los cristianos devuelven los hijos del caudillo mudéjar a su madre

Los cristianos se sienten engañados y aprovechando que iban llegando tropas cristianas de refuerzo al pueblo, lanzaron una ofensiva y consiguieron reconquistar el castillo y vencer a los mudéjares.

Mandado por los reyes católicos, llegó a Benalauría el Oidor de la Chancilleria de Granada con las nuevas capitulaciones para los vencidos.

El Oidor llega a Benalauría

El Oidor llega a Benalauría

En ellas se recogía que los mudéjares vencidos tendrían que convertirse al cristianismo para conservar sus propiedades o sino abandonar la peninsula.

El Oidor lee las nuevas capitulaciones

El Oidor lee las nuevas capitulaciones

El caudillo vencido escuchó con atención y dio libertad a sus súbditos para aceptar las condiciones o acompañarle al exilio.

Después, el caudillo mudéjar relató con añoranza que optaba por el exilio antes de renunciar a su religión y dejaba claro que nunca olvidaría la tierra donde vivieron sus mayores.

El caudillo moro contesta al Oidor

El Caudillo mudéjar contesta al Oidor

El acto concluyó con el abrazo del Oidor y del Caudillo mudéjar ante los aplausos del público.

Abrazo final entre el Oidor cristiano y el Caudillo mudéjar

Abrazo final entre el Oidor cristiano y el Caudillo mudéjar

Una vez finalizada la representación, dio comienzo la procesión que recorrería las calles de Benalauría para devolver la imagen del santo a la iglesia.

Procesión con el alcalde a la cabeza

Procesión con el alcalde a la cabeza

Una Fiesta de Moros y Cristianos muy emotiva y muy bien representada por los vecinos del pueblo que se emocionaron con el relato de su historia pasada.

Los vecinos aplauden al final de la obra

Los vecinos aplauden al final de la obra

En Benalauría continuó la fiesta hasta bien entrada la madrugada y finalizo con una traca final muy ruidosa.

Al final pasamos una semana muy movida y a gusto en el bello pueblo malagueño de Benalauría, reviviendo su historia y disfrutando de la gastronomía y la hospitalidad de esta población de la Serranía de Ronda.

Texto y Fotografía: Txema Aguado

Deja un comentario