Bordeando el Pantano de Ordunte, el agua de Bilbao en el Valle de Mena

Nos desplazamos hasta el pueblo burgalés de Nava de Ordunte desde Bilbao, unos 40 kilómetros, siguiendo la carretera BI-636 hasta Balmaseda, en el tramo vizcaino y la CL-629 en dirección a Villarcayo, en el tramo burgalés. Tomamos la salida hacia Nava de Ordunte y en el pueblo continuamos unos 3 kilómetros por el Camino de Espandillas, una carretera estrecha, siguiendo las indicaciones hasta el Embalse de Ordunte.

Junto a la presa del embalse había un pequeño aparcamiento, donde dejamos el vehículo, para realizar caminando una ruta circular de unos 10 kilómetros, sobre una pista fácil y bien indicada que bordeaba el perímetro del pantano. Nos llevó poco más de 2 horas a ritmo moderado.

Mapa del Embalse de Ordunte

Mapa del Embalse de Ordunte

Desde el parking nos acercamos hasta los aliviaderos del embalse, que en ese momento estaban soltando agua.

Aliviaderos del Embalse de Ordunte

Aliviaderos del Embalse de Ordunte

Esta ruta era circular y se podía hacer en un sentido o en otro. Nosotros decidimos iniciarla por el camino de la derecha, en dirección a la presa.

Camino sobre la presa del Embalse de Ordunte

Camino sobre la presa del Embalse de Ordunte

El sendero asfaltado cruzaba por encima de la pared de la presa y contemplamos por un lado las aguas del embalse, que estaba bastante lleno y por otro el muro de hormigón que sujetaba el agua, que se utilizaba para abastecer a la ciudad de Bilbao, propietaria del pantano, a pesar de estar situado en el Valle de Mena.

Después tomamos por una pista ancha y prácticamente llana que discurría entre árboles siguiendo la orilla del embalse.

Pista ancha

Pista ancha

De vez en cuando aparecían algunos arroyos que discurrían por el interior del bosque y morían en el pequeño pantano. En varias ocasiones dejamos la pista para internamos unos metros entre árboles para sentir la frescura natural.

Arroyo

Arroyo

Una de ellas fue para pasear unos metros entre hayas y otra para contemplar de cerca un bosque de abetos.

Luego retomamos el camino de la pista para continuar bordeando el pantano, que de vez en cuando se dejaba ver entre las ramas de los árboles.

Embalse de Ordunte

Embalse de Ordunte

En esta ocasión las aguas del río Ordunte llenaban prácticamente el embalse y esta imagen nos hizo retrotraernos a nuestra anterior visita en el invierno de 2011, cuando estaba muy bajo y paseamos por el interior del mismo acercándonos hasta el Puente de El Romeral, de origen medieval.

Puente medieval de El Romeral

Puente medieval de El Romeral

Dos visiones igualmente preciosas de este valle, que a pesar de haber sido inundado por el embalse, se había ido convirtiendo en un hogar inmejorable para las aves y los mamíferos que correteaban por los bosques que lo rodeaban.

Era un paseo tranquilo y después de pasar por un verdadero túnel de abetos salimos a una zona de campas a los pies de los Montes o Sierra de Ordunte.

Pasamos junto a un muro que escondía las ruinas de un antiguo balneario y contemplamos las laderas repobladas con jóvenes retoños de futuros árboles.

Llegamos hasta el final del embalse donde se veía el cauce natural del río Ordunte, antes de confluir en el pantano y lo cruzamos por un puente para iniciar el camino de vuelta por la otra orilla.

El sendero era mas estrecho y abrupto aunque sin apenas desnivel e iba pegado a la ribera del embalse, visible en casi todo el recorrido.

Camino junto al Embalse de Ordunte

Camino junto al Embalse de Ordunte

Desde el camino disfrutábamos de la vista de los Montes de Ordunte con sus cimas nevadas y sus laderas tapizadas de bosques, que se reflejaban en las aguas del pantano, completando un paisaje precioso.

Embalse de Ordunte

Embalse de Ordunte

Durante este recorrido el sendero nos llevaba por varios recovecos cerca del agua, sin perder de vista el verdor de la otra orilla.

Embalse de Ordunte

Embalse de Ordunte

Aquí hicimos un flashback  cinematográfico y comparamos las dos imágenes del embalse de Ordunte grabadas en nuestra retina, la que tomamos en el invierno seco de 2011 y la actual, rebosante de agua.

El camino estaba flanqueado por matorral bajo, abundando los madroños y las encinas y poco a poco nos fuimos acercando a la presa, que se veía en el horizonte.

Presa del Embalse de Ordunte

Presa del Embalse de Ordunte

Antes de llegar había un pequeño prado desde donde se apreciaba perfectamente la silueta del embalse bajo las nubes grises.

Embalse de Ordunte

Embalse de Ordunte

Continuamos hasta llegar a una zona arbolada con mesas, junto a los aliviaderos de la presa, cerca del aparcamiento.

Aliviaderos junto al Parque Recreativo de Ordunte

Aliviaderos junto al Parque Recreativo de Ordunte

Una ruta fácil alrededor del Embalse de Ordunte disfrutando del entorno natural del norte de Burgos.

Texto: Txema Aguado

Fotografía: Esther Saiz y Txema Aguado

 

 

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