Ruta a la Cueva de Rojo desde Puentedey, Burgos

En una de nuestras visitas a Puentedey, un precioso pueblo de las Merindades de Burgos, realizamos una ruta de 2 horas (ida y vuelta) hasta el Monte de Rojo, para descubrir una cueva natural y disfrutar desde la cima de unas impresionantes vistas de la comarca.

Cueva de Rojo y Puentedey

Cueva de Rojo y Puentedey

En otras ocasiones habíamos paseado por los alrededores de esta localidad burgalesa, acercándonos a la Cascada de la Mea y al Castro de Brizuela.

 

Desde Villarcayo cogimos la carretera BU-561 en dirección a  Santelices y después de recorrer 12 kilómetros llegamos a Puentedey. Aparcamos el coche junto al puente natural de piedra y empezamos a caminar por la carretera por la que habíamos venido. A los pocos metros hicimos una breve parada y entramos en una pequeña era para inmortalizar desde allí las casas de Puentedey, suspendidas sobre el puente natural que cruzaba el río Nela.

Puentedey sobre el puente natural

Puentedey sobre el puente natural

Antes de abandonar el pueblo tomamos a la derecha por un camino de hormigón, que ascendía entre las casas de piedra en dirección a la Cueva y al Monte de Rojo.

 

Subimos por la pista de cemento, dejando el pueblo atrás pasando junto a varios chalets y al llegar al último de ellos, continuamos por una pista de tierra que atravesaba la ladera arbolada, donde predominaban las encinas, los robles y varios tipos de arbustos.

Puentedey desde el camino a Rojo

Puentedey desde el camino a Rojo

Pronto llegamos a un promontorio donde estaban ubicadas varias antenas de telefonía móvil y seguimos ascendiendo por una amplia pista rodeados de árboles.

Torres de telefonía de Puentedey

Torres de telefonía de Puentedey

Ascendíamos cómodamente disfrutando del paisaje al que se incorporó el arco iris, incrementando más su belleza.

Arco iris sobre la Merindad de Sotoscueva

Arco iris sobre la Merindad de Sotoscueva

La pista terminaba en un precioso bosque de encinas centenarias, el cual cruzamos en dirección a lo alto del monte.

Bosque de encinas centenarias

Bosque de encinas centenarias

Al salir a campo abierto el camino se empinaba y se volvía pedregoso. Continuamos ascendiendo por un pequeño sendero a la izquierda, rodeados del colorido de las flores y de multitud de arbustos.

Camino pedregoso hacia el Monte de Rojo

Camino pedregoso hacia el Monte de Rojo

Echando la vista atrás se apreciaba una bonita panorámica de Puentedey y de algunos pueblos de la Merindad de Sotoscueva, como Quintanilla de Valdebodres, Cogullos y Ahedo de Linares, iluminados por el arco iris.

Puentedey y la Merindad de Sotoscueva

Puentedey y la Merindad de Sotoscueva

Casi llegando a la cumbre del monte apareció a la izquierda un pequeño muro de piedra.

Camino hacia el Monte de Rojo

Camino hacia el Monte de Rojo

Siguiendo hacia arriba, junto al muro, llegamos hasta la primera entrada de la Cueva de Rojo, justo debajo de la cima.

Entrada a la Cueva de Rojo

Entrada a la Cueva de Rojo

Accedimos con facilidad a la gruta, que disponía de otro agujero en el techo de la misma entrada.

Entrada y agujero de la cueva desde el interior

Entrada y agujero de la cueva desde el interior

Pasamos a una primera galería con un reducido espacio a la izquierda de poca altura y huecos caprichosos entre las rocas.

 

 

Después accedimos por una gran abertura vertical a la siguiente galería, que era más amplia.

Interior de la cueva de Rojo

Interior de la cueva de Rojo

En las paredes se apreciaban los efectos del paso del agua por la piedra caliza, que con el paso del tiempo creaba formas caprichosas en las paredes de la cueva.

 

Al final de la estancia había varias ventanas naturales de piedra, desde donde se apreciaba otra entrada y el exterior de la cueva.

 

Salimos de la gruta y ascendimos los pocos metros que nos separaban de la cima del Monte de Rojo,  que con sus 923 metros dominaba el paisaje de la comarca.

Cima del Monte de Rojo

Cima del Monte de Rojo

Bordeamos la cumbre y encontramos rápidamente la entrada trasera de la cueva que habíamos visto anteriormente, aunque no se podía acceder hasta el interior de la misma.

Entrada posterior de la Cueva de Rojo

Entrada posterior de la Cueva de Rojo

Nos pico la curiosidad y seguimos caminando al borde de la cumbre en busca de más cuevas. Muy cerca había otra pequeña cavidad entre los arbustos.

Pequeña cavidad en el Monte de Rojo

Pequeña cavidad en el Monte de Rojo

Un poco mas adelante, bajamos entre varias encinas y pegada a la roca encontramos un gran socavón, que se internaba bajo las rocas del Monte de Rojo.

Cueva de Rojo

Cueva de Rojo

Nos acercamos hasta la entrada, pero había mucha altura hasta el suelo y solo se podía entrar descolgándose con la ayuda de unas cuerdas, las cuales no llevábamos en nuestro equipaje.

Interior de la Cueva de Rojo

Interior de la Cueva de Rojo

Impresionaba la enorme cavidad rocosa casi vertical y se podían observar en las paredes exteriores los caprichos del agua sobre la roca.

Paredes exteriores de la Cueva de Rojo

Paredes exteriores de la Cueva de Rojo

Continuamos andando y muy cerca, oculta por un pequeño grupo de árboles, se encontraba otra gruta. Se accedía por una pequeña entrada que conducía a una galería iluminada por un agujero de piedra a modo de ventana natural.

Galería de la Cueva de Rojo

Galería de la Cueva de Rojo

Al salir de esta última gruta, se podía observar al fondo el pueblo de Brizuela y el paisaje de los montes en dirección a Villarcayo.

Brizuela desde el Monte de Rojo

Brizuela desde el Monte de Rojo

Volvimos a la cumbre junto a la primera cueva y contemplamos la vega de Puentedey y varios pueblos y montes de la Merindad de Sotoscueva con Ahedo de Linares coronando una loma.

Merindad de Sotoscueva desde el Monte de Rojo

Merindad de Sotoscueva desde el Monte de Rojo

Por la otra parte aparecía Puentedey los montes de la Merindad de Valdeporres con las nubes completando el paisaje.

Puentedey y el monte de la Merindad de Valdeporres

Puentedey y el monte de la Merindad de Valdeporres

Para regresar se podía continuar por el Monte de Leva de Valdeporres y desde allí bajar a la Vega de Cinto y regresar a Puentedey por la antigua vía del tren, pero al final decidimos volver por el mismo camino que habíamos subido.

Monte de Leva

Monte de Leva

Descendimos acompañados durante la bajada por el paisaje natural de esta comarca burgalesa.

Camino del Monte de Rojo a Puentedey

Camino del Monte de Rojo a Puentedey

La subida al Monte de Rojo desde Puentedey es una ruta sin dificultad y con el regalo final de poder entrar en la Cueva de Rojo por diferentes entradas y disfrutar del paisaje desde la cima de este monte.

Texto: Txema Aguado

Fotografía: Esther Saiz y Txema Aguado

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