Restaurante Eneko, el chef de la colina vuelve a casa

El cocinero vasco Eneko Atxa, despues de alcanzar la cima de la alta gastronomía mundial con su restaurante Azurmendi, continúa evolucionando y se ha embarcado en el nuevo proyecto de abrir varios restaurantes con la marca Eneko, con precios más asequibles, pero sin olvidar los pilares de su cocina: sabor, técnica y tradición.

Complejo Azurmendi

Complejo Azurmendi

En 2016, abrió sus puertas el primero de ellos, Eneko at Aldwych, en el Hotel One Aldwych de Londres y en junio de 2017 tuvimos la oportunidad de asistir a la inauguración del Restaurante Eneko en Larrabetzu, en el mismo espacio donde en 2005 nació el proyecto Azurmendi, antes de mudarse a lo alto de la colina, a pocos metros de distancia.

Restaurante Eneko

Restaurante Eneko

Con mucha ilusión acudimos a la cita y fuimos recibidos por Eneko Atxa, al que se le notaba ilusionado con su nuevo proyecto, basado en la vuelta al origen de su cocina, enraizada en los productos locales de calidad. Nos invitó a brindar con una copa de Txakoli Gorka Izagirre, de su propia bodega, la tercera pata del Complejo Azurmendi.

Eneko Atxa

Eneko Atxa

Pasamos al comedor del nuevo restaurante, presidido por una moderna cocina a la vista, donde los cocineros elaboraban los platos frente a los comensales y por una barra auxiliar para preparar y montar otros platos.

Destacaban los enormes ventanales que dejaban entrar la luz natural y la iluminación se complementaba con la luz cálida de unas sencillas lamparas vintage.

Comedor Restaurante Eneko

Comedor Restaurante Eneko

El mobiliario se completaba con unas mesas de madera clara sin manteles y unas sillas con toques rojizos, creando un ambiente más desenfadado y casual.

Mesa del Restaurante Eneko

Mesa del Restaurante Eneko

Probamos el Menú Sutan que se serviría en su restaurante, compuesto por 9 platos elaborados en directo con productos del entorno, utilizando técnicas actuales con el toque personal de Eneko Atxa.

Una selección de exquisiteces que venían maridadas con el Txakoli G22  y el vino blanco dulce Arima de la Bodega Gorka Izagirre y el vino tinto Rioja Baigorri Crianza.

Una velada muy interesante, que nos dejo un buen sabor de boca y durante la cual pudimos hablar con Eneko relajadamente.

Inauguración del Restaurante Eneko

Inauguración del Restaurante Eneko

 

Menú Sutan

En septiembre se abrió el tercer restaurante Eneko Tokyo, en la metrópoli japonesa y poco después, a principios de octubre, volvimos al Restaurante Eneko de Larrabetzu para constatar que nuestra anterior visita no había sido un sueño de una noche de verano.

En esas fechas se hizo oficial la noticia del desembarco de Eneko Atxa en Bilbao, haciéndose cargo de los fogones del restaurante Etxanobe del Palacio Euskalduna, hasta ahora regentado por el cocinero Fernando Canales, que abandona el proyecto a finales de 2017.

El colofón final para el Restaurante Eneko de Larrabetzu ha llegado en noviembre con la obtención de su primera estrella michelin.

Eneko Atxa

Eneko Atxa

Llegamos al Complejo Azurmendi, ubicado en el Barrio Legina s/n de Larrabetzu, y aparcamos frente al Restaurante Eneko, situado en una explanada junto al edificio del  amplio bar y el de la nueva tienda,  bajo la sombra del Restaurante Azurmendi de tres estrellas michelin.

Cocina a la vista en Restaurante Eneko

Cocina a la vista en Restaurante Eneko

Entramos en el comedor y nos instalamos en una mesa de madera junto a una pared blanca decorada con fotografías antiguas y escenas de cocina.

Decoración Restaurante Eneko

Decoración Restaurante Eneko

Nos preparamos para volver a degustar el Menú Sutan (55€+IVA) que se servía para todos los comensales.

Para maridar esta cena optamos por el Txakoli G22 (18€+IVA), un gran vino blanco elaborado con las uvas autóctonas Hondarribi Zerratia, con una crianza en lias, que le aportaba unos toques frutales sin perder su punto seco.

Con la bebida llegó a la mesa un Pan de cristal acompañado de una Mantequilla de cebollino con sal del Himalaya , que te animaba a untarla sin parar.

Pan de cristal y Mantequilla de cebollino

Pan de cristal y Mantequilla de cebollino

Unos jóvenes y atentos camareros comenzaron a traer uno a uno los nueve platos que componían el menú.

Aceitunas y vermut de Zerratia. Un homenaje al mundo del olivo, presentando  la aceituna, como un bombón helado exquisito, la tierra y las ramas comestibles, sobre unas hojas de olivo decorativas. El toque lo ponía el suave vermut elaborado con uvas hondarribi zerratia. Una explosión de sabores para el paladar.

Aceitunas y vermut de Zerratia

Aceitunas y vermut de Zerratia

Gatzatua de foie y vino tinto. Una cremosa delicia de foie con textura de cuajada, rematada con una reducción de uva tinta de última vendimia, que conjugaba perfectamente.

Gatzatua de foie y vino tinto

Gatzatua de foie y vino tinto

Centollo, tomate y manzana ligeramente picante. Un juego de texturas y sabores donde todos los ingredientes tenían su protagonismo, el centollo cocinado al natural, la gelatina con trozos de tomate y una ligera espuma de manzana con un toque de chipotle.

Centollo,tomate y manzana

Centollo,tomate y manzana

Rabo de vaca Betizu envuelto en pan crujiente y caldo de legumbres. Unos sorprendentes raviolis de pan crujiente en forma de dados rellenos de la carne con un  su sabor contundente y adictivo, que te obligaba a untar hasta la salsa.

Rabo de vaca Betizu

Rabo de vaca Betizu

Huevo de caserío sobre estofado de trigo y jugo de pimientos a la brasa. Una representación muy personal de uno de los productos básicos de nuestra alimentación, el huevo.  El plato parecía un cuadro donde la yema cocinada a baja temperatura descansaba sobre un falso risotto, en forma de guiso espectacular de trigo con emulsión de setas y jugo de pimientos a la brasa, adornado con finas tostas de pan de maiz de Mungia, asemejando las crestas de la gallina. A la plasticidad de esta creación gastronómica se unía, al mezclar sus ingredientes, el sabor intenso y adictivo que le convertían en uno de los preferidos de los comensales e incluso de los camareros, como nos confesaron ellos mismos.

Huevo de caserío sobre estofado de trigo

Huevo de caserío sobre estofado de trigo

Merluza al carbón, emulsión de salazones y pochas en salsa verde. El pescado estaba hecho en su punto con un sabor increíble, bien acompañado por una fina crema de anchoas, unos chips de ajo y unas pochas en salsa verde como guarnición.

En el plato de carne había dos opciones: pedir el plato incluido en el menú, Secreto Ibérico “Joselito” al sarmiento, crujiente y su jugo, elaborado con una carne delicada de esa parte del cerdo con el toque de la brasa. Muy bueno.

Secreto ibérico al sarmiento

Secreto ibérico al sarmiento

La otra opción era el Carré de cordero asado para dos personas ( suplemento 7€/ persona+IVA), tres costillas de cordero asadas en una pieza bañadas por una salsa increíble que redondeaba esta especialidad tan suculenta. Mereció la pena probarlo.

Carré de cordero asado

Carré de cordero asado

Llegamos al momento del postre, Fresas y yogur, nombre sencillo pero con una puesta en escena, con la ayuda del hielo seco, que creo una atmósfera visual y olfativa que nos acompaño durante la degustación de una base de compota de fresa y bizcocho coronada por un delicioso helado de yogur. Muy rico.

La velada finalizó con unos Petit Four, en forma de bizcocho de praline y avellana, macarron relleno de leche de oveja ahumado y miel y de infusión de almendra. Un trio de dulces exquisitos.

Petit Four

Petit Four

Restaurante Eneko, una propuesta gastronómica muy equilibrada, con un precio que permite acercarse de vez en cuando a disfrutar de la cocina creativa con raíces de Eneko Atxa, que nunca deja indiferente.

 

Restaurante Eneko

Barrio Legina s/n, Larrabetzu, Bizkaia

Salida número 25 en la N-637, dirección Aeropuerto de Loiu

Tfno: 944 55 88 66

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Texto: Txema Aguado

Fotografía: Esther Saiz y Txema Aguado

 

 

 

 

 

 

 

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