Gorliz muestra sus encantos

Gorliz es una localidad costera de Bizkaia muy visitada durante los meses de verano, debido a su maravillosa y tranquila playa, que unida a la de Plentzia dibujan una concha casi perfecta, ideal para pasear, bañarse y practicar deportes acuáticos sin riesgo.

Pasarela sobre las dunas de la Playa de Gorliz

Pasarela sobre las dunas de la Playa de Gorliz

Pero en Gorliz cuando pasa el verano también hay vida y como prueba de ello, el último fin de semana de octubre asistimos a las XVI Jornadas Micológicas y a la II Feria de la Cerveza artesanal, con múltiples actividades lúdicas y gastronómicas, bajo el eslogan Dastatu Gorliz. 

Cebadas malteadas en la Feria de la cerveza de Gorliz

Cebadas malteadas en la Feria de la cerveza de Gorliz

Entre ellas destacaban los talleres de cocina y coctelería, una salida a los montes de Murgia en busca de setas, tres puestos de cerveza artesana, un pintxo pote micológico por los bares del pueblo, un cursillo de iniciación al nordic walking, una jornada de puertas abiertas en Troka abentura, la visita a la fabrica de cerveza artesana Tito Blas y varios conciertos de música. Un fin de semana con propuestas para todos los públicos.

Nosotros dedicamos la jornada del sábado a disfrutar de los encantos que nos mostraba Gorliz en todas sus facetas.

 

Nordic Walking en Gorliz

Comenzamos la jornada muy temprano paseando por la playa bajo el cielo encapotado y nos dirigimos a la Rotonda de la playa, donde nos esperaba Lorenzo para introducirnos en el mundo del nordic walking.

Playa de Gorliz

Playa de Gorliz

Aunque en Gorliz existían 5 rutas marcadas con diferentes niveles de dificultad que recorrían la costa, en esta ocasión realizamos una marcha fácil alrededor de la playa y por el pueblo de Gorliz. No tuvimos que llevar bastones, ya que los prestan gratuitamente en la Oficina de turismo de Gorliz.

Playa de Gorliz

Playa de Gorliz

Después de sus breves y claras explicaciones nos asimos a los bastones, muy parecidos a los que se usan para esquiar, y comenzamos a caminar por el Paseo Marítimo en dirección al espigón de Astondo.

Luego, al ritmo de los bastones, volvimos hacia la zona del Pinar, un pulmón verde junto a la playa que disponía de barbacoas y mesas de madera. Lo cruzamos a buena marcha y abandonamos la playa por el paseo peatonal en dirección al casco urbano de Gorliz. Antes paramos para contemplar la bella estampa de la bahía.

Playa de Gorliz

Playa de Gorliz

Recorrimos las calles del pueblo hasta llegar a la llamada popularmente “Rotonda del Barco”, donde posamos para la ocasión junto al barco de pesca expuesto en el parque.  

 

Fabrica de Cerveza artesana Tito Blas

Nuestro próximo objetivo estaba en el Poligono Sagastikoetxe  y hacia allí nos dirigimos para visitar la Fábrica de cerveza artesana Tito Blas Brewing Co. Allí nos recibió Sira, que nos mostró todo el proceso artesanal que seguía la cebada malteada mezclándose con agua, levadura, lúpulo y dextrosa hasta convertirse en una cerveza lista para ser degustada tanto en botella como en caña de barril.

La filosofía de esta pequeña empresa, creada por los emprendedores Sira y Tito, era elaborar una cerveza de calidad con un precio asequible y fácil de beber.

Etiquetas y Cervezas artesanas de Tito Blas

Etiquetas y Cervezas artesanas de Tito Blas

Producían mas de diez tipos de cervezas e incluso cedían sus instalaciones a fabricantes nómadas de cerveza. Después de degustar varios tipos de cervezas, con nombres muy originales impresos en rompedoras etiquetas ( La Gertrudis, Betikoa o Hey Ho Let´s Hop) comprobamos que habían conseguido su objetivo.

 

Pintxo pote micológico

Abandonamos las instalaciones cerveceras  y nos encaminamos por el Barrio de Saratxagas hasta el casco urbano, al que accedimos atravesando un pequeño bosque.

Nos esperaba una actividad solo apta para profesionales de la barra, un recorrido por los nueve bares que participaban en el Pintxo pote micólogico (2,20€/ pintxo y copa de vino crianza o zurito).

Pintxo pote micológico por los bares de Gorliz

Pintxo pote micológico por los bares de Gorliz

Comenzamos en el Bar Portalena donde probamos el Txampimixto, un champiñón con jamón y queso. Continuamos en el Bar Argintxe con su Secreto del Argintxe, un volovan de hojaldre relleno de hongos y cebolla caramelizada.

Al salir a la calle nos encontramos con un grupo de aficionados a las setas que volvían de la excursión micológica a Murgia, con su cesta cargada con preciosos ejemplares.

Cesta de setas recogidas en Murgia

Cesta de setas recogidas en Murgia

Siguiendo la ruta entramos en el Bar New Tavern para degustar el pintxo Itsasmendi, un crep de setas y langostinos con salsa de boletus. En el Restaurante Okela comimos el pintxo Itsaslur, unas setas con gambas envueltas en una loncha de jamón cocido.

Paramos en el Bar Olaxka que ofrecían el pintxo Murgia, una seta a la plancha coronada con queso de rulo de cabra y jamón. Después nos acercamos hasta el Bar Jubis para probar el Nido hongo ibérico, un revuelto de hongos de temporada y huevos camperos con jamón ibérico presentado dentro de una cesta de patata paja.

Muy cerca de allí entramos en el Bar Txispas para degustar su Piruseta, una piruleta de seta con crujiente de maíz. A continuación pasamos por el Bar Iberre para comer su pintxo Nahasia, un revuelto de hongos con jamón y ajo.

Para degustar el último pintxo caminamos hasta las inmediaciones del Parking de la Barrika, junto a la playa, donde estaba el Bar Tsunami, que nos preparó su pintxo Satisfazion, una crema de hongos y trufa sobre un huevo poché entero.

Satisfazion del Bar Tsunami

Satisfazion del Bar Tsunami

Se notaba que los bares de Gorliz se habían tomado en serio la preparación de los pinchos, donde nos encontramos elaboraciones tradicionales y otras más sofisticadas.

 

Troka Abentura

La tarde nos traería más sorpresas y después de finalizar la ronda de pintxos con un café, pasamos a la acción y nos acercamos de nuevo a la playa, donde se ubicaba el edificio de Troka Abentura, que disponía de un hostel para alberguistas y un centro dedicado a las actividades de multiaventura, como el surf, el piragüismo, el senderismo o el coasteering y también a la celebración de eventos de ocio para grupos.

 

Troka Abentura

Troka Abentura

En nuestro caso participamos en una “ginkana moderada” con pruebas por equipos muy divertidas, como el yenga, el tiro al mono o el lanzamiento de txapela, aunque nos queda pendiente volver para subir de nivel y atrevernos con experiencias más trepidantes. 

 

 

II Feria de la cerveza artesanal

Después de darlo todo sobre el terreno de juego, volvimos caminando hasta la Plaza de San Pedro de Gorliz, donde tenía lugar la II Feria de la cerveza artesanalExponían tres productores de esta bebida artesana tan de moda, que parece ser que ha llegado para quedarse:

La Txika de la Cerveza, una cervecería nómada de Bilbao dirigida por mujeres que elaboraban cervezas bajo la marca Bizi Bizi. Probamos una caña (1,50€) de cerveza rubia afrutada (american pale ale) otra tostada (american brown ale) y la cerveza negra Cuatro Perras (russian imperial stout) servida en botella (3€). 

Cervezas artesanas de La Txika de la cerveza

Cervezas artesanas de La Txika de la cerveza

La Calavera de Barcelona, traía propuestas muy originales basadas en la experimentación, como su First aid kit o kit de primeros auxilios (15€) compuesto por 3 frascos con apariencia de jarabes pero rellenos de cervezas artesanas o la Welcome to hell ( 4€) una black IPA con mucha personalidad. También probamos una caña de la sorprendente We Love Whisky (2.50€) una cerveza negra imperial stout envejecida en barricas de whisky.

Cervezas artesanas de La Calavera

Cervezas artesanas de La Calavera

Tito Blas Brewing Co de Gorliz, donde conocimos a Tito, que nos sirvió una caña de cerveza rubia (2€) que entraba muy bien. Mientras degustábamos su cerveza nos habló de sus proyectos y nos transmitió su pasión por la cerveza bien hecha.Tito sirviendo una caña de cerveza

Tito sirviendo una caña de cervezaMientras disfrutábamos del sabor de estas cervezas artesanas tan buenas y tan distintas entre si, movimos el cuerpo al ritmo del grupo The Timpanos que interpretaban versiones rockeras de las décadas de los 70 y 80. 

 

Un día completo disfrutando de las diferentes opciones de ocio que ofrecía Gorliz, un pueblo pegado al monte y asomado a la costa de Bizkaia.

Playa de Gorliz

Playa de Gorliz

 

Texto: Txema Aguado

Fotografia: Esther Saiz y Txema Aguado

Video: Esther Saiz 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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