Cuando nos sentamos a la mesa en un restaurante hay que dejarse llevar para disfrutar plenamente de la experiencia gastronómica, como nos sucedió mientras degustamos el Menú de Casa Solla en Poio, Pontevedra. Concretamente probamos el Menú Trasmallo (130€) un poco más corto que el Menú Piobardeira (154€).
De esta forma estuvimos tres horas paseando por la costa atlántica, por los campos y las huertas de Rías Baixas bien acompañados por el equipo de cocina y de sala del cocinero Pepe Solla, que atesora 3 soles repsol y una estrella michelin.
Menú de Casa Solla
En primer lugar apuntaremos que Casa Solla lo abrieron en 1961 los padres de Pepe Solla, José y Amelia, que lo convirtieron en un restaurante muy especial, logrando en 1980 una estrella michelin con sus elaboraciones basadas en los sabores de Galicia con un toque moderno y aires franceses.
A finales de los ochenta Pepe Solla se incorporó a Casa Solla y en 2003 tomo las riendas del restaurante en solitario continuando con la filosofía de sus padres, pero inyectándole su personalidad a Casa Solla. A lo largo de su trayectoria ha ido creando platos divertidos impregnados de los sabores de su tierra. Además se ha rodeado de un equipo humano que trasmite con cercanía y profesionalidad el verdadero espíritu de Casa Solla.
Menú Trasmallo de Casa Solla
Como hemos comentado, en nuestro caso nos decantamos por probar el Menú Trasmallo (130€), un desfile de deliciosos bocados con una original presentación.
Cuando entramos al acogedor comedor nos acomodamos en nuestra mesa, situada frente a un ventanal con vistas a los campos y a la costa de Pontevedra. También podíamos contemplar las evoluciones del equipo de cocineros a través de una gran cristalera que separaba el comedor de la cocina.
A la hora de elegir la bebida tuvimos la suerte de contar con los consejos de Cris, la sumiller del Restaurante Aponiente, que ejercía de invitada de honor en Casa Solla. Siguiendo sus indicaciones nos animamos a probar el vino espumoso Gorgola (45€), un brut nature elaborado con uva Albariño.
Aperitivo marino
Como bienvenida nos acercaron a la mesa una cesta misteriosa con unas conchas envueltas en humo, que guardaban en su interior un exquisito aperitivo elaborado con vieira y langostino.
Homenaje al maíz
A continuación se abrieron tres cajas superpuestas que escondían los entrantes con los que se rendía un homenaje al maíz, un producto que vino de América y se introdujo en Galicia formando parte de la esencia de estas tierras. De esta forma probamos una esponja de maíz con mejillón escabechado, un taco de maíz con oreja de cerdo y una especie de zanahoria recubierta de maíz.
Temporada
Seguimos con un plato de temporada preparado como un Tartar de setas recubierto de un carpaccio de champiñones. Una maravilla.
Mar
Durante la comida probamos varios tipos de panes que acompañaban a los platos del menú de Casa Solla. Con las especialidades marinas nos dejaron un esponjoso Pan de algas.
Ahora nos sumergimos en las aguas atlánticas para saborear una Centolla acompañada de unas salsa de almendras.
Luego probamos una exquisita Lubina de Ribeira a la brasa con una original ensalada.
Para limpiar el paladar disfrutamos del sabor de una fresca crema de Frutos del Bosque con toques dulces y ácidos.
Carne
Pasamos al apartado cárnico deleitándonos con un Arroz escabechado salpicado de láminas de pato marinado, todo ello escondido en una crema deliciosa.
Huerta
Luego llegó el momento de pasear por la huerta gallega y probar el Entrecot vegetal en forma de apionabo sobre miso, escoltado de un crujiente pan de aldea.
Continuamos con una fantasía de la huerta elaborada con Acelga y Verdinas, que escondían un sugerente guiso.
Para este plato nos dejaron en la mesa un Pan de tomate del estilo de la focaccia con el que disfrutamos de la untuosidad del guiso.
Lo Último
Cuando llegó el momento de los postres se hizo palpable lo que nos había comentado el cocinero Pepe Solla mientras participaba sirviendo sus platos en el comedor: No era muy de dulces. Por ello, el primer postre fue un Tempeh a base de castañas en varias texturas, con el dulzor justo.
Luego asistimos a un verdadero festival del queso gallego elaborado artesanalmente por pequeños productores.
De esta forma disfrutamos del sabor de cinco quesos artesanos que iban desde un auténtico queso de Tetilla, pasando por un Bisqato Xiros, un Amelia elaborado exclusivamente para Casa Solla, un Cebreiro y un Savel, un queso azul espectacular. Además los acompañamos con una mermelada de arándanos y un pan de pasas y nueces.
Además, en este punto solicitamos ayuda a la sumiller que nos llevó a tierras del sur y nos sirvió una copa de La Inglesa (8,50€/copa), un palo cortado muy especial elaborado con uvas Pedro Ximénez en Montilla-Moriles. Un gran acierto.
Fin
Para rematar este menú de Casa Solla nos endulzamos el paladar con tres Petit Fours a base de chocolate que jugaban con los sabores ahumados, especiados y cítricos.
En definitiva, pasamos unas horas descubriendo las creaciones culinarias del menú Trasmallo elaborado por el equipo de Pepe Solla, basado en los productos de calidad de pequeñas explotaciones locales con el toque de alta cocina de este chef apegado a su tierra.
Casa Solla
Dirección: Av. Sineiro, 7, Poio, Pontevedra
Teléfono: 986 87 28 84
Reservas: restaurantesolla.com
Lunes cerrado