A finales de junio, nos acercamos a la pequeña localidad burgalesa de Puentedey, donde se celebraban las fiestas en honor a su patrón, San Pelayo. Puentedey es uno de los pueblos de Burgos incluidos en la lista de los Pueblos más bonitos de España y nos encanta visitarlo de vez en cuando. Además de las actividades habituales, misa, procesión, verbena y juego de la tuta, destacaba la Fiesta de Andar las casas en Puentedey programada para la mañana del domingo.

Fiesta de Andar las casas en Puentedey
Como todos los domingos por estas fechas se celebraba la Fiesta de Andar las casas en Puentedey. Ese domingo la gente del pueblo, los “veraneantes” y los visitantes que se animaban, recorrían todas las casas del pueblo acompañados por unos músicos que amenizaban la jornada y animaban a bailar a los participantes. Cada vecino de Puentedey preparaba libremente pequeños manjares y bebidas en sus casas. Luego esperaban delante de su vivienda, a la comitiva, que recorría desde las 10 de la mañana todas las casas del pueblo.

Ese domingo, la música corrió a cargo de la Charanga Coda de Medina de Pomar, compuesta por unos jóvenes músicos, que inundaron con su simpatía y con su ritmo las calles de Puentedey.

Comienza la Fiesta de Andar las casas en Puentedey
Como siempre la Fiesta de Andar las casas en Puentedey comenzó sobre las 10 de la mañana en una casa de “La Vega” situada a las afueras del pueblo en dirección a Quintanilla de Valdebodres.

La Charanga Coda, compuesta por unos diez jóvenes músicos, comenzó a hacer sonar sus instrumentos, alegrando la calurosa mañana del domingo.


Después, entraron en el pueblo por el “Barrio del Aguau”, donde los vecinos ya tenían preparadas las mesas llenas de viandas y bebidas frescas.

Entre canción y canción también los músicos reponían fuerzas, picando algo en cada casa y refrescándose a golpe de porrón.

Pasacalles amenizado por la Charanga Coda
La comitiva festiva continuó su marcha y se adentró en el Barrio de la Barcena, donde la gente seguía comiendo y bebiendo al ritmo de la Charanga Coda.

Cada vecino ofrecía en su casa desde pinchos de tortilla, empanadas, frutos secos, fruta, embutidos, galletas, chocolate, etc., acompañado de bebidas frescas para ayudar a aguantar mejor el calor sofocante.
La fiesta continuó por el Barrio de Traseras, donde el camino se empezaba a empinar un poco hasta llegar al Barrio de Las Viñas.


Ambiente festivo en las calles de Puentedey
Los músicos no perdían el humor e incluso uno de ellos se animó a subir al balcón de alguna casa para arengar a los presentes con la ayuda de un megáfono.


La Charanga Coda iba ofreciendo un variado repertorio con pasodobles, jotas, música disco e incluso se atrevieron con una versión muy gastronómica del “Pintxo, pintxo gure txakurra”.

Desde aquí se tomó el sendero descendente y se atravesaron las antiguas vías del tren para llegar a la parte baja del Barrio de la Torre. Allí esperaban los vecinos en sus casas con las mesas bien preparadas y llenas de pequeños manjares.

En una de ellas se asaban pinchos de morcilla hechos al momento y en otra se había preparado una mesa con pequeñas creaciones con el nombre de cada pincho.


Cada casa ofrecía bebida y comida
El nivel de la comida que se ofrecía en las casas era muy alto y se notaba que los vecinos de Puentedey se esforzaban por agradecer la visita de la comitiva festiva y el buen hacer de la Charanga Coda.


Recorrido por las calles de Puentedey
Pasamos por delante del corral donde estaban resguardadas las burras de Puentedey, unos animales muy apreciados en el pueblo.

El desnivel de la pendiente del camino aumentaba, para acceder a la parte alta del “Barrio de la Torre”, donde se ubicaban la Iglesia de San Pelayo y la Casa Torre de los Brizuela, situadas sobre el puente natural de Puentedey.


La fiesta continuaba y desde el Barrio de la Torre se divisaba la zona de San Andrés en la parte posterior del puente natural.


Desde una era de este barrio alto, se contemplaba el nuevo mirador construido muy cerca del cementerio, con unas vistas espectaculares del río y del puente.

Los músicos no perdían el humor y a pesar del calor continuaron deleitando a la gente que llenaba las calles del pueblo.

Hasta que el cuerpo aguante
Antes de comenzar a bajar hacia la zona del Barrio, donde se ubicaban los dos bares del pueblo junto a la carretera, nos acercamos hacia el cementerio para inmortalizar parte del antiguo trazado ferroviario, que probablemente se reconvertirá en una vía verde.

Posteriormente, junto con una gran multitud de gente fuimos recorriendo las calles bajando hacia El Barrio. Desde la zona baja de Puentedey se subió al Barrio de los Chalés, recorriendo casa por casa.

Después de recorrer esta zona, se volvió por El Pedazo, donde se visitaron varias casas y finalmente se llegó de nuevo al Barrio de Puentedey, donde la Fiesta de Andar las casas en Puentedey terminó sobre las 16 horas. Como el sol pegaba con fuerza, decidimos acercarnos hacia la zona de baño, junto al puente de la antigua vía, para refrescarnos un poco.
Zona de baño de Puentedey
La Fiesta de Andar las casas en Puentedey es una fiesta popular donde participan todos los vecinos del pueblo ofreciendo y degustando pequeñas delicias gastronómicas, mientras se recorren las calles del pueblo, acompañados por la música de una charanga.