Llanes, playas, arte, gastronomia y dulces en la costa asturiana

Un domingo de invierno con el cielo encapotado, nos acercamos hasta la Villa de Llanes, una localidad situada en la costa asturiana, con muchos atractivos entre los que destacaban sus numerosas calas y playas de fina arena a lo largo de sus mas de 30 kilómetros de costa.

 

Playas de Llanes

Como estabamos hospedados en un hotel del Barrio de Barro, comenzamos nuestro recorrido visitando la Playa de Barro, un pequeño arenal protegido por grandes rocas que componían formas caprichosas.

Playa de Barro, Llanes
Playa de Barro, Llanes

Era una playa tranquila protegida de las corrientes por el cerro El Pino y la Isla Ramón, que la separaba de la pequeña cala llamada Playa de Sorraos.

Playa de Barro, Llanes
Playa de Barro, Llanes

Después nos desplazamos hasta la Ría de Barro para contemplar la curiosa Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro y su viejo cementerio, situado junto a la Ensenada de Niembru o Niembro, componiendo una estampa preciosa tanto con la marea baja, como con la marea alta, rodeada de las aguas de la ría en esta zona de la Dársena del Bao.

Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro
Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro

Posteriormente cruzamos el núcleo urbano del Barrio de Niembru y nos dirigimos hacia el oeste, llegando hasta la impresionante Playa de Torimbia, un extenso arenal salvaje en forma de media luna que disponía de un mirador para contemplar la playa al completo.

Playa de Torimbia, Llanes
Playa de Torimbia, Llanes

Bajamos andando por una empinada pista que nos permitió acceder a la playa de fina arena donde convivían los bañistas con sus trajes de baño y los nudistas. Paseamos por la orilla disfrutando de la belleza de este paisaje de la costa de Llanes.

Esther en la Playa de Torimbia, Llanes
Esther en la Playa de Torimbia, Llanes

Continuamos nuestro recorrido por las playas de Llanes y tomamos la Autovía del Cantábrico, A-8 en dirección a Ribadesella y desde la misma carretera contemplamos la Playa de San Antolín.

Playa de San Antolín de Llanes
Playa de San Antolín de Llanes

En la siguiente salida nos desviamos para acercarnos por la AS-263 hasta esta extensa playa semi-natural de arena y piedras situada en el Barrio de Naves, junto a la desembocadura del río de las Cabras o Bedón, entre rocas y protegida por una pequeña colina.

Playa de San Antolín de Llanes
Playa de San Antolín de Llanes

A pocos kilómetros se encontraba una de las playas más curiosas de Asturias, que se ha convertido en la imagen mas buscada de la costa de Llanes, la Playa de Gulpiyuri.

Playa de Gulpiyuri
Playa de Gulpiyuri

Se podía acceder caminando desde la Playa de San Antolín o seguir la carretera de la costa, AS-263,  y llegar hasta Naves, dejar el coche y continuar andando por un sendero de tierra, utilizado por los agricultores y ganaderos, hasta llegar a esta maravilla de la naturaleza. Era una pequeña playa escondida, donde el agua del mar solo llegaba a través de una cavidad en las rocas.

Playa de Gulpiyuri
Playa de Gulpiyuri

Después de esta pequeña excursión nos dirigimos al centro de LLanes y dejamos el coche en un aparcamiento junto a la Playa del Sablón. Continuamos caminando hacia el coqueto puerto de Llanes, repleto de embarcaciones de recreo y de barcos de pesca.

Puerto de Llanes
Puerto de Llanes

Paseamos hasta llegar al final del malecón, a lo largo del cual estaban ubicados ” Los Cubos de la Memoria” , unos enormes bloques de hormigón pintados por el artista vasco Agustin Ibarrola, que se habían convertido en un icono de esta localidad asturiana.

Espigón de Llanes y la Playa del Sablón
Espigón de Llanes y la Playa del Sablón

Los cubos estaban decorados con imágenes y colores muy vistosos que daban un aspecto mas visual a estas moles de hormigón que protegían de los temporales la entrada del puerto de LLanes.

Cubos de la Memoria de Llanes
Cubos de la Memoria de Llanes

Desde el final de la escollera disfrutamos de unas maravillosas vistas. Por un lado estaba el Faro de San Antón, situado en un cerro a la entrada del puerto, que escondía la cala urbana de Playa de Puerto Chico o Puertu Chicu. Por detrás aparecía la silueta de la Ermita de la Virgen de la Guía.

Faro de San Antón, Playa de Puerto Chico y Ermita de la Virgen de la Guía. 
Faro de San Antón, Playa de Puerto Chico y Ermita de la Virgen de la Guía.

A continuación se apreciaba la Playa de Toró, un precioso arenal salpicado con rocas situado muy cerca del centro de Llanes.

Playa de Toró, Llanes
Playa de Toró, Llanes

Mirando hacia la izquierda, desde la escollera, se apreciaban el saliente rocoso de Punta del Guruñu y el Mirador de San Pedro, que protegían la Playa del Sáblon de la fuerza del mar.

Playa del Sablón y Mirador de San Pedro
Playa del Sablón y Mirador de San Pedro

Para obtener otra vista de Llanes, salimos del puerto en dirección a la Playa del Sablón  y ascendimos hasta el Paseo de San Pedro, situado en lo alto de un cerroque bordeaba la costa.

Playa del Sablon
Playa del Sablon

Desde un viejo mirador divisamos de nuevo el malecón del puerto protegido por los cubos pintados, la Playa del Sablón y el casco antiguo de Llanes, rodeado por la vieja muralla.

Recorrimos un pequeño tramo del Paseo de San Pedro, que discurría a lo largo de la costa con unas vistas espectaculares, destacando al fondo el Islote Palo de Poo.

Paseo de San Pedro de Llanes
Paseo de San Pedro de Llanes

 

De sidras

Después bajamos de nuevo a la Playa del Sablón y desde allí entramos en el casco antiguo amurallado de Llanes caminando por sus calles adoquinadas repletas de edificios con mucha historia.

Llegamos hasta la Plaza Parres Sobrino, donde había varios establecimientos hosteleros con terrazas. Nuestra intención era tomar unos culines de sidra antes de comer, por lo que entramos en la Sidreria El Cuera y pedimos una botella de sidra Sopeña (3€), sidra con D.O.P. de Villaviciosa, elaborada exclusivamente con manzana asturiana, acompañada por una tapina de anchoa en aceite, que estaba muy rica.

Sidra Sopeña
Sidra Sopeña

Salimos del local y entramos en la Sidreria La Llosa, donde descubrimos una terraza cubierta en el interior del local con vistas al “Riveru”, pequeño arroyo que cruzaba Llanes en dirección al mar. Se estaba muy a gusto y pedimos una botella de sidra Trabanco (2,50€) acompañada con una tapa de empanadillas.

Sidra Trabanco
Sidra Trabanco

Bajamos hasta el cauce del riveru y nos aposentamos en la terraza del Restaurante Campanu, situado en el Paseo de la República nº 7, junto al pequeño arroyo. Pedimos una botella de sidra Trabanco acompañada de una tapa de tortilla de patatas. En este local se servían buenos platos elaborados con productos asturianos de calidad.

Sidrería La Casona

Llegó la hora de comer y la oferta de restaurantes en Llanes era enorme. En una de nuestras anteriores visitas, degustamos los platos con estrella michelin del Restaurante El Retiro, ubicado en el Barrio Pancar, donde el cocinero Ricardo González Sotres oficiaba con maestría.

Comedor en la antigua bodega de El Retiro
Comedor en la antigua bodega de El Retiro

 

También, en otra ocasión, nos sumergimos en el casco histórico de Llanes y disfrutamos de un buen menú en el Restaurante Siete Puertas, situado en la calle Manuel Cue nº 7 y esta iba a ser nuestra elección, pero cuando llegamos al establecimiento se encontraba cerrado por reformas.

Muy cerca, detrás de la Capilla de Santa María Magdalena del siglo XII-XIII, se encontraba la Sidrería La Casona, en la Calle Mayor 26, un local muy frecuentado de la villa asturiana. Nos acercamos hasta la terraza de este local y pedimos una botella de Sidra Orizon (2,70€), que nos sirvió un camarero muy atento.

La acompañamos con una Ensalada mixta deliciosa (8,60€) y una Fabada asturiana muy bien cocinada (11.95€) y nos dimos por satisfechos.

 

Confitería Vega

Despues de comer nos dirigimos a la Confitería Vega, una pastelería centenaria regentada por la tercera generación familiar, situada en la calle Mercaderes nº 10 , junto al puente del puerto de LLanes.

Confitería Vega de Llanes
Confitería Vega de Llanes

Teníamos un buen recuerdo de nuestro anterior visita a este establecimiento ya que probamos la Tarta Vega, una especialidad de la casa que elaboraban todo el año con una base de bizcocho y almendras que estaba deliciosa.

Tarta Vega
Tarta Vega

En esta ocasión como estábamos en vísperas de la festividad de reyes, nos decantamos por su roscón de reyes , una delicia de hojaldre relleno de pasta de almendra, muy  diferente a los roscones tradicionales.

Roscón de la Confitería Vega
Roscón de la Confitería Vega

Además, entre la gran cantidad de productos expuestos nos decidimos por las especialidades clásicas y compramos un Carbayón (2,40€) dulce típico de Oviedo, una Florentina (1,20€) pasta de almendra con frutas y chocolate y un Casadielles (1,40).

Un día perfecto en la villa asturiana de Llanes, disfrutando del paisaje, la sidra, la gastronomía, el arte y los dulces tradicionales de este enclave de la costa oriental de Asturias, que tiene un atractivo especial en cualquier época del año.

Texto: Txema Aguado

Fotografía: Esther Saiz y Txema Aguado

Author: yendoporlavida

Somos Esther y Txema, dos viajeros que disfrutamos de las cosas interesantes que nos encontramos en cada pueblo o ciudad. Nos gusta visitar bodegas, comer en restaurantes y bares de tapas, realizar rutas de senderismo, acudir a conciertos y participar en cualquier evento cultural o festivo que se precie. Solo contamos las experiencias positivas. Nos vemos en el camino.

4 thoughts

  1. Fuimos a este restaurante en base de esta recomendación y nos gusto muchísimo. Calidad-precio immejorable, incluso muy inesperado.

    Nota: Cuando salimos, vimos que el papel con el menu de 12,50€ lo habian quitado de los 2 sitios donde estaba puesto al entrar, quedando solo los de 22€ y 30€. ¿Será que el número de menus a 12,50€ esta limitado…?

Deja un comentario